[Hozana,org] El mes de septiembre supone para la mayoría de nosotros el momento de retomar labores, volver a las rutinas de los estudios, el trabajo o las tareas del hogar. Necesitamos una buena dosis de energía y mucha motivación para poderlas realizar. ¿Qué tal si empezamos septiembre cargando las pilas con el Señor?
A continuación, tres ideas para facilitar la vuelta a la normalidad este mes:
- Confiando nuestras diversas actividades a Dios pues, como nos recuerda el Salmo 127, de nada sirve trabajar sin Él: «Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los albañiles; si el Señor no custodia la ciudad en vano vigila el centinela» (Salmo 127:1). Es importante ofrecer nuestra vida a Dios cada mañana, con una breve oración en la cual se entreguen cada una de las actividades que vamos a realizar.
- Pidiendo al Señor que bendiga a las personas de nuestro entorno: profesores, compañeros de estudio o trabajo, clientes, etc. Recordemos que, incluso en entornos laborales difíciles y competitivos, el Espíritu Santo puede ayudarnos no solo a establecer relaciones sanas y respetuosas, sino también a mantenernos en el camino correcto a pesar de las circunstancias. ¿Qué tal si lo invocamos antes de tener conversaciones importantes o tomar decisiones delicadas?
- Entregando a Dios cada una de nuestras dificultades para que no se conviertan en motivo de dolor y desánimo, sino en fuente de abundantes frutos. La Biblia nos recuerda muchas veces que, cuando realizamos el trabajo con amor y para la gloria de Dios, este se convierte en un camino de santificación y nos capacita para trabajar por el Reino.
Confiémonos al Señor y dejemos que este mes de septiembre esté lleno de entusiasmo y motivación.
Autor: Alice Ollivier | Traducción: Sharael Sánchez | Imagen: StockSnap de Pixabay


