(ACI) En la Misa que presidiĂł en la Casa Santa Marta en el Vaticano, el Papa Francisco manifestĂł que la fe âno es un espectĂĄculoâ como algunos creen, y advirtiĂł del peligro de saberse los âdogmas de la Iglesiaâ pero luego no actuar con âespĂritu cristianoâ.
Apelar al espĂritu cristiano
âSe puede recitar todo el Credo, tambiĂ©n todos los dogmas de la Iglesiaâ pero si no se hace âcon el espĂritu cristianoâ, no sirve âde nadaâ, destacĂł durante la homilĂa.
Al reflexionar sobre la primera lectura de la liturgia del dĂa y sobre el Evangelio de San Lucas en la que JesĂșs explica que ningĂșn profeta es bien aceptado en su tierra, el Papa hablĂł sobre la conversiĂłn a la que la Cuaresma invita especialmente.
âLa Iglesia nos dice que nuestras obras deben convertirse, y nos habla del ayuno, de la limosna, de la penitencia: es una conversiĂłn de las obras. Hacer obras nuevas, obras con el estilo cristiano, ese estilo que viene de las Bienaventuranzasâ.
Pero âtambiĂ©n la Iglesia nos habla de la conversiĂłn de los sentimientos: tambiĂ©n los sentimientos deben convertirse. Pensemos por ejemplo en la Palabra del Buen Samaritano: convertirse a la compasiĂłn. Sentimientos cristianos. ConversiĂłn de las obras, conversiĂłn de los sentimientos; pero, hoy, nos habla de la âconversiĂłn del pensamientoâ: no de lo que pensamos, sino de cĂłmo pensamos, del estilo de pensamientoâ.
âÂżYo pienso con un estilo cristiano o con un estilo pagano? Este es el mensaje que hoy la Iglesia nos daâ, señalĂł.
El Papa puso de ejemplo a JesĂșs cuando volviĂł a Nazaret y entrĂł en la Sinagoga. âLa gente lo observaba, estaba sorprendida, estaba contentaâ, dijo.
Sin embargo, ânunca falta un âcriticĂłnâ, y uno comenzĂł a decir: âPero este es el hijo del carpintero, ÂżquĂ© nos enseña?, Âżen quĂ© universidad ha estudiado esto?â. âSĂ, es el hijo de JosĂ©â. Y empezaron a intercambiar opiniones, y cambia la actitud de la gente, y quieren matarlo. De la admiraciĂłn, del estupor, al querer matarloâ.
âTambiĂ©n estos querĂan espectĂĄculo. âÂĄQuĂ© haga milagros, eso que dicen que ha hecho en Galilea, porque si no, no creeremos!â. Y JesĂșs explica que ningĂșn profeta es bien acogido en su tierraâ.
La fe no es un espectĂĄculo
Francisco añadiĂł que ânosotros nos resistimos a que alguno de nosotros pueda corregirnos. Debe venir uno con el espectĂĄculo, a corregirnos. Y la religiĂłn no es un espectĂĄculo. La fe no es un espectĂĄculo: es la Palabra de Dios y el EspĂritu Santo que actĂșa en los corazonesâ.
âLa conversiĂłn del pensamiento. No es habitual que nosotros pensemos de este modo. No es habitual. TambiĂ©n el modo de pensar, el modo de creer, puede convertirse. Podemos hacer la pregunta: âÂżCon quĂ© espĂritu pienso?â. âÂżCon el espĂritu del Señor o con el EspĂritu propio, el espĂritu de la comunidad a la cual pertenezco o del grupito o de la clase social a la que pertenezco, o del partido polĂtico al cual pertenezco? ÂżCon quĂ© espĂritu pienso?â.
âY buscar âconcluyĂłâ si yo pienso de verdad con en el espĂritu de Dios. Y pedir la gracia de discernir cuando pienso con el espĂritu del mundo, y cuando pienso con el EspĂritu de Dios. Y pedir la gracia de la conversiĂłn del pensamientoâ.

