Eva es una madre mĆ”s de tantas pero con una particularidad especial que marca su historia de vida y su historia de salvación. Su historia es la de muchas personas que han recibido una educación en valores y católica pero que en un momento determinado te separas de esta educación inculcada desde casa. Ā«Cuando iba a misa no me llegaba nada, me aburrĆa, ni la homilĆa, ni las lecturas, no era capaz de mantener la atención sostenida mĆ”s de dos minutos, lo tienes mĆ”s como una obligación que como algo que sientesĀ», explica Eva.
Bautizó a sus hijos pero Ć©sto lo veĆa como algo mĆ”s social, como un mandato porque lo hacĆa todo el mundo. Aunque bien es cierto que hubo un momento en la vida de Eva que experimentó un vacĆo muy fuerte que le hizo replantearse que habĆa algo en ella que necesitaba llenar pero no sabĆa el quĆ©, no encontraba la respuesta. Empezó a fijarse en personas que desprendĆa una alegrĆa especial y que eran católicas maravillĆ”ndose de la paz que desprendĆa, no sabĆa de dónde venĆa.
Pero mundo interior se vino abajo un viernes, era verano. Eva se fue a trabajar normalmente y sus hijos al colegio. Ā«Ese dĆa cuando lleguĆ© a casa nos fuimos a la piscina, yo fui en coche y mi hija con una prima fue en bici, cuando ya nos Ćbamos para casa, el camino que tenĆan que coger para ir en coche era bastante peligroso, todo el mundo lo que hacĆa era atravesarlo era cruzando las vĆas del tren, pasó el tren, mi hija no lo vió y se la llevó por delanteĀ».
Fue un momento de estado de shock para Eva y toda su familia. Ā«Vuela por los aires toda tu vida en cuestión de minutosĀ». A la maƱana siguiente es cuando Eva empieza a sentir que alguien tira de ella y en ese momento de no creerse lo que le habĆa ocurrido el primer pensamiento que tuvo fue el de ir a una Iglesia. AquĆ comienzo el cambio interior de Eva.
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