En la serie sobre los sacramentos de la Santa Iglesia Católica, llegamos a la Unción de Enfermos. Cualquier fiel que comienza a encontrarse en peligro de muerte por enfermedad o vejez puede recibirlo.
El mismo fiel lo puede recibir también otras veces, si se produce un agravamiento de la enfermedad o bien si se presenta otra enfermedad grave. Monseñor José Ignacio Munilla explica las condiciones para la impartición de este sacramento.
El sacramento de la Unción confiere una gracia particular, que une más íntimamente al enfermo a la Pasión de Cristo, por su bien y por el de toda la Iglesia, otorgándole fortaleza, paz, ánimo y también el perdón de los pecados, si el enfermo no ha podido confesarse.
A veces, si Dios lo quiere, este sacramento concede la recuperación de la salud física.
En todo caso, esta Unción prepara al enfermo para pasar a la Casa del Padre.


