En 2024 conocimos a Ángel, un joven empresario que pasó, casi de la noche a la mañana, de tenerlo todo a quedarse sin nada. Su desesperación le llevó a intentar quitarse la vida. Saltó al vacío, pero no murió.
Después de recuperarse de las lesiones, Jesús salió a su encuentro. En aquel camino se dio cuenta de que no estaba solo y que su vida iba a tener un propósito, aunque en por entonces todavía no sabía todo lo que le iba a suceder.
Vivió más de un año en la calle, sin hogar, sin recursos, haciendo frente a la soledad y las dificultades y peligros que esa situación implica. Pero descubriendo también otra forma de ver, de sentir y afrontar la vida a la que había querido renunciar. Y recibiendo más amor del que recordaba en toda su vida antes.
Hoy nos encontramos de nuevo con Ángel Custodio para conocer qué ha hecho en este tiempo, cómo Dios le ha ido transformando y cómo se ha ido preparando para dar forma a la misión que le ha sido encomendada: hablar de Dios a todo el que quiera escucharle, y acompañar a los apartados de la sociedad, a las personas sin hogar, para llevarles la esperanza y el amor que el mundo. con sus ruidos y sus prisas, no es capaz de ofrecerles.
El testimonio de Ángel publicado en en 2024 en Mater Mundi TV:


