En esta 2ª parte sobre el limbo a la luz de las Escrituras, el Magisterio y la Tradición de la Iglesia católica, el padre Federico Marfil Mur recuerda el valor del Bautismo, «que no es un acto social, sino la primera puerta a la salvación de nuestros hijos».
En estos días desordenados, es importante reflexionar sobre la importancia de este sacramento de la Iglesia católica, y también sobre el dogma del pecado original, por más que en la sociedad actual se pretenda ignorar.
Todos nacemos «esclavizados» por el pecado original, y es el Bautismo el primer sacramento que nos libera.
Hoy por hoy la Iglesia no tiene la revelación del limbo ni nada que afirme que los niños abortados van al cielo. No podemos caer en una «teología-ficción», un «teología inventada» o a la medida y gusto de cada uno, advierte el padre Federico Marfil.
También, nos explica por qué no es correcto creer que las misas ofrecidas por los no nacidos sirvan para que se les asegure el cielo.
Además de sacerdote y teólogo, Federico Marfil Mur es un activo miembro del movimiento provida. Sabe por experiencia propia que el único camino válido es rescatar a los niños antes de ser abortados, dejarles nacer y bautizarles lo antes posible.
Solo así se consigue el rescate completo de esas vidas y de la de sus madres.


