Desde niña y, sobre todo, en la adolescencia Pascale empezó a perder el rumbo de su vida. Desde su carácter hasta su modo de vida, todo se fue oscureciendo. Poco a poco, la deriva iba siendo cada vez mayor. En lo profesional, cuenta que se dedicó a “vegetar en un empleo de telemarketing”, sin amigos, sin vida intelectual… Era cada vez más consciente de que nada de lo que hacía tenía sentido.
Durante años anduvo errante y solo encontraba a personas igualmente perdidas. Buscaba luz, pero no encontraba nada y las fuerzas se le iban agotando. Hasta que el Señor salió a su encuentro. Dos veces y de la forma menos extraordinaria que ella pudiera imaginar…
Lo que le sucedió después, Pascale lo comparte en este testimonio breve, recogido en el canal francés KTO TV. ¡Te sorprenderá!

