Oración de san Juan Pablo II a la Virgen del Pilar

12 Oct, 2026 | Advocaciones Marianas, Oración

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La Santísima Virgen del Pilar de Zaragoza tiene el honor de ser la primera de las apariciones marianas de la historia. De acuerdo con la tradición, el día 2 de enero del año 40 d.c., la Virgen Santísima se apareció en carne mortal al apóstol Santiago y a un grupo de convertidos que se hallaban orando a orillas del Ebro.

Ahí les manifestó su deseo de que se le diese culto para siempre en aquel lugar. Santiago y sus compañeros construyeron una capilla, siendo por tanto, el primer templo construido en honor de la Virgen María. A diferencia de otras apariciones marianas, se trata de una aparición singular y única en la historia, ya que tuvo lugar cuando la Virgen todavía vivía en carne mortal. De ahí que con razón la liturgia del 2 enero, fiesta de la Venida de la Virgen, proclame: «con ninguna nación hizo cosa semejante».

El Papa Clemente XII estableció la fecha del 12 de Octubre para la festividad de la Virgen del Pilar.

El Papa Juan Pablo II visitó Zaragoza dos veces durante su pontificado. Durante su primera visita a Zaragoza, el 6 de noviembre de 1982 pronunció esta emotiva plegaria postrado en oración en la Santa Capilla dentro de la Basílica del Pilar, encomendándole de forma expresa a todos los sectores de la sociedad española y a las naciones hispánicas:

 

ORACIÓN DE SAN JUAN PABLO II A LA VIRGEN DEL PILAR DE ZARAGOZA

Doy fervientes gracias a Dios por la presencia singular de María en esta tierra española donde tantos frutos ha producido. Y quiero encomendarte, Virgen santísima del Pilar, España entera, todos y cada uno de sus hijos y pueblos, la Iglesia en España, así como también los hijos de todas las naciones hispánicas. ¡Dios te salve, María, Madre de Cristo y de la Iglesia! ¡Dios te salve, vida, dulzura y esperanza nuestra! A tus cuidados confío esta tarde las necesidades de todas las familias de España, las alegrías de los niños, la ilusión de los jóvenes, los desvelos de los adultos, el dolor de los enfermos y el sereno atardecer de los ancianos.

Te encomiendo la fidelidad y abnegación de los ministros de tu Hijo, la esperanza de quienes se preparan para ese ministerio, la gozosa entrega de las vírgenes del claustro, la oración y solicitud de los religiosos y religiosas, la vida y el empeño de cuantos trabajan por el reino de Cristo en estas tierras.

En tus manos pongo la fatiga y él sudor de quienes trabajan con las suyas; la noble dedicación de los que transmiten su saber y el esfuerzo de los que aprenden; la hermosa vocación de quienes con su conciencia y servicio alivian el dolor ajeno; la tarea de quienes con su inteligencia buscan la verdad.

En tu corazón dejo los anhelos de quienes, mediante los quehaceres económicos procuran honradamente la prosperidad de sus hermanos; de quienes, al servicio de la verdad, informan y forman rectamente la opinión pública; de cuantos, en la política, en la milicia, en las labores sindicales o en el servicio del orden ciudadano prestan su colaboración honesta en favor de una justa, pacífica y segura convivencia.

Virgen Santa del Pilar: aumenta nuestra fe, consolida nuestra esperanza, aviva nuestra caridad. Socorre a los que padecen desgracias, a los que sufren soledad, ignorancia, hambre o falta de trabajo. Fortalece a los débiles en la fe. Fomenta en los jóvenes la disponibilidad para una entrega plena a Dios. Protege a España entera y a sus pueblos, a sus hombres y mujeres. Y asiste maternalmente, oh María a cuantos te invocan como Patrona de la Hispanidad.
Así sea.

El 10 de octubre de 1984, durante su segunda visita a la capital aragonesa, Juan Pablo II hizo este llamamiento a todo el pueblo español: «¡Sed firmes en la fe como este Pilar de Zaragoza!».

 

HIMNO A LA VIRGEN DEL PILAR

Virgen Santa, Madre mía.
Luz hermosa, claro día.
Que la tierra aragonesa
Te dignaste visitar,
Este pueblo que te adora,
De tu amor favor implora,
Y te aclama y te bendice
Abrazada a tu Pilar.
Pilar sagrado
Faro esplendente,
Rico presente
De caridad,
Pilar bendito
Trono de gloria.
Tú a la victoria
Nos llevarás.
Cantad, cantad
Himnos de honor y alabanza
A la Virgen del Pilar.