Evangelio del dรญa

Martes de la 3ยช Semana del Tiempo Ordinario. Feria. 27-01-2026

27 Ene, 2026 | EVANGELIO

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โ€œร‰stos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, รฉse es mi hermano y mi hermana y mi madreโ€

Evangelio segรบn S. Marcos 3, 31-35

Llegaron la madre de Jesรบs y sus hermanos y, desde fuera, lo mandaron llamar. La gente que tenรญa sentada alrededor le dijo: ยซMira, tu madre y tus hermanos y tus hermanas estรกn fuera y te buscanยป. ร‰l les pregunta: ยซยฟQuiรฉnes son mi madre y mis hermanos?ยป. Y, mirando a los que estaban alrededor, dice: ยซร‰stos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de Dios, รฉse es mi hermano y mi hermana y mi madreยป.

Reflexiรณn del Evangelio

Estaba instruyendo a las turbas cuando llegaron su madre y otros familiares buscรกndole. Es sobresaliente la uniรณn de madre e hijo que siempre conservaron Marรญa y Jesรบs; se los nota inseparables, y a cada paso se les adivina conviviendo. Los dos seres que mรกs han querido jamรกs en el mundo, tuvieron la inmensa fortuna de convivir toda la vida, y cuando la exigencia de la vida pรบblica interrumpiรณ el idilio de Nazaret, continuaron todavรญa una asiduidad de trato, de ayudarse el uno al otro, de necesitarse mutuamente.

Intimidad materno-filial velada con discreciรณn. Situaban entre bastidores su cariรฑo y comunicaciรณn, para concentrar la atenciรณn hacia la escena, hacia el mensaje de Caridad para el que ambos existรญan.

Aguardรณ su madre a que concluyese. Le avisaron a Jesรบs que estaban sus parientes aguardando. Pronunciรณ una frase clarรญsima que sin embargo muchos no acaban de gustar. Hay un parentesco segรบn la carne; hay otro mรกs alto y hondo segรบn el Espรญritu: ยซLo nacido de la carne, carne es, lo nacido del Espรญritu, Espรญritu esยป. El parentesco segรบn la carne no es sino la representaciรณn y primer intento de un parentesco segรบn el Espรญritu.

Unido el hijo a la mujer por vรญnculos de sangre humana; unidos nosotros, unos a otros, por vรญnculos de sangre y vida de Dios. Si las vidas del mismo vientre tanto se ligan que se llaman parientes, las vidas del mismo Espรญritu se ligan inmensamente mรกs.

No hay parentesco mรกs autรฉntico que la comuniรณn en el mismo pensamiento de Jesรบs y en una misma caridad que nos trae estremecidos, e invade nuestro ser y nuestros dรญas, nuestro tiempo y nuestra eternidad, nuestro querer y nuestro discurrir. Es una vida que acciona a la vez en ambos; estรก por encima de las concepciones humanas, de los puntos de vista terrenos, de las percepciones de la razรณn; puesto que es Dios quien va siendo nuestra mรฉdula, nuestros huesos, nuestra corriente arterial, nuestro entender, nuestro querer. Por eso la eucaristรญa, carne y sangre de Dios, para alimentar este organismo.

Cuando de veras bulle la caridad y rรญe la esperanza y se avanza en fe repleta de amor, brota esta experiencia sonora, relampagueante, indiscutible: ยซMi madre y mis hermanos son estos que oyen la palabra del Padre y la vivenยป.


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