Según el índice Global de la Paz 2025, el mundo no es solo menos pacífico, sino también menos capaz de construir la paz. Actualmente hay 59 conflictos activos, la cifra más alta desde la Segunda Guerra Mundial; y el hambre es, a la vez, tanto causa como consecuencia de esos conflictos.
“Declarar la guerra al hambre es un imperativo moral. Es un llamamiento a la paz, a la justicia y al desarrollo. Es reclamar alimentos, pero también es clamar por los derechos que, teóricamente, a todos nos amparan: a la educación, a la salud, a la tierra, al agua, a la igualdad. Es, en definitiva, derecho a tener derechos”, ha explicado Cecilia Pilar Gracia, presidenta de Manos Unidas en la presentación de la campaña de esta ONG para 2026.
Con el lema “Declara la guerra al hambre”, la campaña de Manos Unidas sitúa el desarrollo y la defensa de los derechos humanos en el centro de la paz mundial: combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad es esencial para construir la paz.
En la actualidad, alrededor de 673 millones de personas en el mundo padecen hambre. Además, 1100 millones de personas viven en extrema pobreza, de ellos, unos 455 viven en países en guerra o en situación de fragilidad.


