(ACI) āEn la actual fiesta de PentecostĆ©s, culmina el tiempo Pascualā, anunció el Papa Francisco durante el rezo del Regina Coeli este domingo 20 de mayo. En su reflexión, el Santo Padre recordó que āla santidad no es un privilegio de unos pocos, sino una vocación para todosā.
Esta solemnidad, ānos hace revivir la efusión del EspĆritu Santo sobre los Apóstoles y los demĆ”s discĆpulos, reunidos en oración con la Virgen MarĆa en el CenĆ”culoā. En aquel dĆa, tuvo lugar el comienzo de la historia de la santidad cristiana, porque el EspĆritu Santo es la fuente de la santidad, que no es un privilegio de pocos, sino una vocación de todosā.
De hecho, āpor medio del Bautismo estamos todos llamados a participar en la misma vida divina de Cristo y, mediante la Confirmación, a convertirnos en sus testigos en el mundoā.
En los textos BĆblicos del Antiguo Testamento ya se puede ver cómo āpor medio de los antiguos profetas, el SeƱor habĆa anunciado al pueblo este diseƱo suyoā. Todas esas profecĆas āse cumplieron en Jesucristo, mediador y garante de la permanente efusión del EspĆritu. Y hoy, es la fiesta de la efusión el EspĆrituā.
āDesde aquel dĆa de PentecostĆ©s, y hasta el fin de los tiempos, esta santidad, cuya plenitud es Cristo, se entrega a todos aquellos que se abren a las intenciones del EspĆritu Santo, y se esfuerzan a serles dóciles. Es el EspĆritu el que hace experimentar una alegrĆa plenaā.
El Papa continuó seƱalando que āel EspĆritu Santo, entrando en nosotros, derrota la sequedad, abre los corazones a la esperanza y estimula y fomenta la maduración interior en la relación con Dios y con el prójimoā.
AsĆ lo dice San Pablo: āEl fruto del EspĆritu es amor, alegrĆa, paz, magnanimidad, benevolencia, bondad, fidelidad, ternura, dominio de sĆā.
āTodo esto āfinalizó Franciscoā hace el EspĆritu por nosotros. Por esto festejamos esta riqueza que el Padre nos daā.

