La devoción de la Divina Misericordia en nuestras vidas

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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En los escritos de Santa Faustina Kowalska se encuentran muchas ideas sobre la Divina Misericordia. AquĆ­ exponemos algunas que pueden ser Ćŗtiles para nuestro vivir diario.

 

La Hora de la Misericordia

La Hora de la misericordia son las tres de la tarde, la hora cuando Jesús murió, su costado fue abierto y brotaron los rayos de sangre y agua de su Corazón. Es el momento mÔs propicio para pedir las gracias que mÔs necesitamos, nosotros y el mundo entero.

Con este motivo, JesĆŗs le dijo a la Santa:

(D. 1320) ā€œA las tres, implora mi misericordia, en especial para los pecadores. Y aunque sólo sea por un brevĆ­simo momento, sumĆ©rgete en mi Pasión, especialmente en mi abandono en el momento de mi agonĆ­a.Ā  Ɖsta es la hora de la gran misericordia para el mundo entero.Ā  Te permitirĆ© penetrar en mi tristeza mortal.Ā  En esta hora nada le serĆ” negado al alma que lo pida por los mĆ©ritos de mi Pasiónā€.

ā€œCuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumĆ©rgete en mi misericordia, adorĆ”ndola y glorificĆ”ndola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y, especialmente, para los pobres pecadores, ya que en ese momento, se abrió de par en par para cada almaā€ (Diario, 1572).

 

La imagen de JesĆŗs Misericordioso

Como representación visual de la Misericordia que fluye de sus llagas, los dos rayos salen de su corazón invisible.

La santa explica de esta manera la promesa de JesĆŗs:

ā€œ(JesĆŗs me dijo) Pinta una imagen segĆŗn el modelo que ves, y firma: JesĆŗs en Ti confĆ­o. Deseo que esta imagen sea veneradaā€¦ā€ (D. 47). ā€œPrometo que el alma que venere esta imagen no perecerĆ”. TambiĆ©n le prometo, aquĆ­ en la tierra, la victoria sobre sus enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderĆ© como a mi gloriaā€ (D. 48). ā€œA travĆ©s de esta imagen concederĆ© muchas gracias a las almas; ella ha de recordar a los hombres las exigencias de mi misericordiaā€ (D. 742)

 

La fiesta litĆŗrgica

Santa Faustina escribe, dictada por JesĆŗs: ā€œDeseo que haya una fiesta de la Misericordiaā€ (D. 49) ā€œLa Fiesta de la Misericordia ha salido de Mis entraƱas. Deseo que se celebre solemnemente el primer domingo despuĆ©s de Pascua.Ā  La humanidad no conocerĆ” paz hasta que no se dirija a la Fuente de Mi misericordia… Quien se acerque ese dĆ­a a la Fuente de Vida, recibirĆ” el perdón total de las culpas y de las penas (D. 300 y 699)ā€.

En efecto, esta fiesta fue instituida el 30 de abril de 2000 por San Juan Pablo II.

 

Oración… y tambiĆ©n OBRAS

Hay dos actitudes de toda persona respecto a la Divina Misericordia.

-Una actitud es personal, con Dios: la CONFIANZA.

«Veo que Dios nunca permite [sufrimientos] por encima de lo que podemos soportar.  Oh, no temo nada; si manda al alma grandes tribulaciones, la sostiene con una gracia aun mayor, aunque no la notamos para nada.  Un solo acto de confianza en tal momento da mÔs gloria a Dios que muchas horas pasadas en el gozo de consolaciones durante la oración» (D. 72).

Jesús le dijo: «No me agrada el alma que se deja llevar por inútiles temores.  ¿Quién se atreve a tocarte cuando estÔs conmigo?  El alma mas querida para mí es la que cree fuertemente en mi bondad y la que me tiene plena confianza; le ofrezco mi confianza y le doy todo lo que pide.» (D. 453)

«Mi misericordia es mas grande que tu miseria y la del mundo entero.  ¿Quién ha medido mi bondad?  Por ti bajé del cielo a la tierra, por ti dejé clavarme en la cruz, por ti permití que mi Sagrado Corazón fuera abierto por una lanza, y abrí la fuente de la Misericordia para ti.  Ven y tomas las gracias de esta fuente con el recipiente de la confianza.  JamÔs rechazaré un corazón arrepentido, tu miseria se ha hundido en el abismo de mi Misericordia.  ¿Por qué habrías de disputar conmigo sobre tu miseria?  Hazme el favor, dame todas tus penas y toda tu miseria y Yo te colmaré de los tesoros de mis gracias» (D. 1485).

 

-Otra actitud es hacia los demÔs: La Misericordia con el prójimo.

JesĆŗs dice respecto a esto:

ā€œTe doy tres formas de ejercer misericordia con el prójimo: La primera – la acción, la segunda – la palabra, la tercera – la oración. Ā En estas tres formas estĆ” contenida la plenitud de la misericordia, y es el testimonio irrefutable del amor hacia MĆ­. De este modo el alma alaba y adora mi misericordia… (El cuadro) ha de recordar a los hombres las exigencias de mi misericordia, porque la fe sin obras, por fuerte que sea, es inĆŗtilĀ».Ā  (D. 742)

ā€œDebes mostrar misericordia al prójimo siempre y en todas partes.Ā  No puedes dejar de hacerlo, ni excusarte, ni justificarteā€ (Diario, 742)

 

Y la santa dice: ā€œOh JesĆŗs, comprendo que tu misericordia va mas allĆ” de la imaginación y por tanto te suplico que hagas mi corazón tan grande que pueda contener las necesidades de todas las almas que viven sobre toda la faz de la tierra.Ā  Oh JesĆŗs, mi amor se extiende mas allĆ”, hasta las almas que sufren en el purgatorio y quiero expresar mi misericordia hacia ellas mediante las plegarias que tienen las indulgencias… Oh JesĆŗs, haz mi corazón sensible a todos los sufrimientos de mi prójimo, sean de cuerpo de del alma.Ā  Oh JesĆŗs mĆ­o, sĆ© que Te comportas con nosotros como nosotros nos comportamos con el prójimoā€ (D. 692)

Ā«… Cada uno puede cumplir [las obras de misericordia] fĆ”cilmente, incluso el mas pobre, ya que es triple el modo de hacer una obra de misericordia:Ā  la palabra misericordiosa, perdonando y consolando; segundo, cuando no es posible con la palabra, entonces rezando y esto tambiĆ©n es una obra de misericordia; tercero, las obras de misericordia.Ā  Y cuando llegue el ultimo dĆ­a, seremos juzgados de esto y segĆŗn esto recibiremos la sentencia eternaĀ» (D. 1158).

Que nosotros podamos en este tiempo, no solo disfrutar de la Misericordia divina, sino tambiƩn imitarla y pasar haciendo el bien.

 

ā€œOh JesĆŗs mĆ­o, haz mi corazón semejante a Tu corazón misericordioso.Ā JesĆŗs, ayĆŗdame a pasar por la vida haciendo el bien a todo el mundoā€