Eliminar una vida humana nunca puede ser un derecho: «La vida, un don inviolable».

16 Mar, 2026 | ACTUALIDAD, Noticias

COMPARTE

«La vida, un don inviolable» es el lema de la Jornada por la Vida, que la Iglesia celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor.

En el mensaje institucional con motivo de esta celebración, la Conferencia Episcopal Española advierte de que «el aborto nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana». Así subrayan su preocupación ante la posibilidad de que el aborto sea elevado a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales.

La Conferencia Episcopal Española subraya que la defensa de la vida no es sólo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia.

«La biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado», recuerda el mensaje elaborado por la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida.

El mensaje de esta Jornada por la Vida quiere también «promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos».

«En la solemnidad de la Encarnación, celebramos con alegría el momento en que el Verbo se hizo carne en las entrañas de la Virgen María, revelando que toda vida humana es un don inviolable y una buena noticia. Con este mensaje queremos reafirmar nuestra fe en el Dios de la vida, creador de todo lo visible e invisible, quien confiere a cada ser humano una dignidad infinita e inalienable desde su inicio hasta su fin».

La Conferencia Episcopal recuerda la reciente afirmación del papa León XIV sobre el tema del aborto: «A la luz de esta profunda visión de la vida como un don que hay que apreciar, y de la familia como su guardiana responsable, rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo. Entre ellas se encuentra el aborto, que interrumpe una vida en crecimiento y rechaza acoger el don de la vida».

Paradoja biopolítica

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Mons. Luis Argüello señala que «vivimos en una sociedad que padece una grave «paradoja biopolítica». «En un mismo hospital, es posible que un grupo de médicos esté decidido a salvar a un bebé de cinco meses y medio de gestación, mientras que otro grupo de médicos mata deliberadamente a un bebé de la misma edad en la habitación de al lado. Es totalmente legal. Del mismo modo, la legislación puede castigar con una multa de 15.000 euros y hasta dos años de cárcel si se destruye un huevo de águila, pero da todo el derecho a matar a un hijo con síndrome de Down hasta el final del embarazo», recordaba el arzobispo de Valladolid.

La Iglesia debe ser un «hospital de campaña» que cuide la carne de Cristo en los sufrientes, recuerda la Subcomisión. Los no nacidos son los más pobres entre los pobres, pues no pueden defenderse, ni siquiera gritar, ante la agresión», apunta la comunicación de los obispos españoles.

El mensaje de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida insiste en que .»el aborto no es una conquista, sino un fracaso personal y social. Soñamos con el día en que las futuras generaciones miren hacia atrás y les cueste creer que se sacrificaran millones de vidas en nombre de la libertad».

Aquí puedes leer el texto completo de los obispos en la Jornada por la Vida, 25 de marzo de 2026.