(ACI) El próximo 18 de octubre se celebra la fiesta de San Lucas, el autor del tercer Evangelio, de los Hechos de los Apóstoles y el que más trata sobre la Virgen MarÃa.
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos lÃbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del EspÃritu Santo. Amén.
Acto de contrición
Señor mÃo, Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mÃo,
por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido;
propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderos,
confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta.
Oración preparatoria para todos los dÃas
¡Oh Dios! Tú que distribuyes todos los dones celestiales y que llenaste de tantas virtudes al glorioso San Lucas, infunde también en mi vida la bondad, la compasión, la caridad, la sencillez y la honestidad en mis costumbres, unto con todas las demás virtudes cristianas, para que arrepentido y dolorido de todos mis pecados, siga fielmente los principios de la vida cristianas y pueda dar testimonio, con mi vida, del mensaje de Jesús. Amén.
Primer DÃa
¡Oh prodigioso y admirable San Lucas! Escuela de admirable sabidurÃa. Bienaventurado que en vida te dedicaste a sembrar en los corazones de los seres humanos un profundo amor hacia Dios. Tú eres mi luz en la oscuridad y mi guÃa en la peregrinación por este mundo, te pido que me aceptes como tu fiel discÃpulo. Enséñame cómo debo amar y servir a Dios. Te dedico mi mente para que la modeles, y pueda asà cumplir siempre la voluntad de nuestro Padre Divino. ¡Oh ilustre abogado y protector! Sé que me ayudarás a resolver mis necesidades y que aceptarás interceder ante el Señor para que me alcance la gracia particular que solicito en este novenario, siempre que sea para más gloria suya, tuya y bien de mi alma.
Rezar tres Padrenuestros, AvemarÃas y Gloria.
Pedir la gracia especial que por su intercesión desea conseguir
Oración final para todos los dÃas
Oh glorioso San Lucas, mi abogado y protector, que después de una vida de sacrificio en aras del común provecho y empleada toda ella en la práctica de las más excelsas virtudes, siempre entregado a la voluntad de Dios, nuestro Señor, gozas ahora del premio de los justos. Acudo a ti en este dÃa para suplicar tu poderosa intercesión al Padre Celestial, para que por tus numerosos méritos, sea escuchado mi ruego y me otorgue el consuelo de ver remediadas mis necesidades espirituales y materiales que con todo fervor y plena confianza encomiendo a tu mediación. Amén


