El hombre contemporáneo se ha hecho insensible a las cosas de Dios por estar mirando a las cosas del mundo. ¿Es que no quiere sanarse?
El corazón de las personas hoy padece de esclerocardía («corazón duro» o «dureza de corazón»), una patología que cierra las puertas a la gracia de Dios. Y también el hombre de hoy siente el peso de la soledad, como el paralítico en la piscina de Betesda (que en arameo significa ‘casa de la misericordia’).
¿Qué tiene que ver esta escena de la vida de Jesús con la vida actual? El padre Valentín Aparicio lo explica muy claro en este nuevo episodio de la serie. Aquel hombre llevaba toda la vida enfermo. Jesús le preguntó si quería sanarse. Y el paralítico dijo a Jesús: «no tengo a nadie».
Cuando comprendemos que Jesús es el único auxilio, que tenemos que mirar al Cielo, es cuando podemos alcanzar su Misericordia, ponernos en pie y empezar a caminar. Porque es entonces cuando ÉL obra el milagro.
Y, además, ¿por qué le dice Jesús al paralítico que se levante, camine y se lleve su camilla? Porque dará así testimonio de su sanación.
En este nuevo vídeo, el padre Valentín descifra, para todo el que quiera escuchar, el sentido de las palabras con las que el apóstol Juan describe esta escena de la vida de Jesús: un signo (un milagro) y una Revelación de Jesús.
Y tú ¿quieres sanar? No te lo pierdas.

