Madre Verónica siente que Jesús le hace esta pregunta, porque ve que reclamamos alcanzar la felicidad pero sin soltar todo lo que nos aparta de alcanzarla. Sin pasar a la otra orilla, la de la serenidad de Jesús. Él ve que en el mundo de hoy «tenemos sed pero rehuimos beber de la Fuente». En esta meditación, la fundadora de Iesu Communio explica el significado de esa pregunta que Jesús le hace, y llama a la reflexión sobre el modo en el que buscamos la felicidad. Apela, en particular a los jóvenes, a comprender en toda su amplitud el sentido de la invitación que Jesús les hace: entrad en esa otra orilla, que es el mar de Dios donde aguarda la verdadera felicidad.
(Meditación de Madre Verónica en un retiro de jóvenes el 1 de octubre de 2017)



