(ACI) Una mayor formación de los educadores, poner a la persona en el centro y trabajar en red son los ejes que el Vaticano sugiere a la comunidad educativa para hacer frente al inicio del nuevo curso en el contexto de la pandemia de coronavirus.
En una carta enviada a las escuelas, universidades e instituciones educativas, la Congregación para la Educación Católica explicó que el gran desafĆo al que debe hacer frente la comunidad educativa es la enseƱanza a distancia.
Esta medida necesaria ha hecho que los sistemas educativos de todo el mundo hayan sufrido por la pandemia tanto a nivel escolar como acadƩmico.
En concreto, en la carta se seƱala que la situación de las escuelas y universidades católicas es ādramĆ”ticaā, ya que, āsin el apoyo económico del Estado, corren el riesgo de ser cerradas o reducidas radicalmenteā.
La Congregación para la Educación Católica subraya tambiĆ©n la inestimable contribución de maestros y educadores que ānecesita ser apoyada a travĆ©s de una sólida formación continua que sepa responder a las necesidades de los tiemposā.
La educación católica ā inspirada en la visión cristiana de la realidad en todas sus expresiones ā tiene como objetivo la formación integral de la persona, llamada a vivir responsablemente una vocación especĆfica en solidaridad con otras personas.
La situación actual ha puesto de manifiesto la necesidad de un pacto educativo cada vez mĆ”s comunitario y compartido que, ā apoyĆ”ndose en el Evangelio y en las enseƱanzas de la Iglesia ā, contribuya en sinergia generosa y abierta a la difusión de una autĆ©ntica cultura del encuentro. Por esta razón, las escuelas y universidades católicas estĆ”n llamadas a formar personas que estĆ©n dispuestas a ponerse al servicio de la comunidad.

