El Papa pide acudir bien a la confesión: No como loros o como si nos maquillaran

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI) En la Misa que presidió a primera hora de la mañana, el Papa Francisco habló de la importancia de reconocerse pecador y dio algunas claves para acudir bien al Sacramento de la Confesión.

En la capilla de la Casa Santa Marta, comentó el Evangelio de Lucas en el que Jesús pide a Pedro subir a la barca, y después de predicar, lo invita a echar las redes y se produce una pesca milagrosa.

Francisco destacó que JesĆŗs cambia el nombre de Simón a Pedro, y ā€œse sentĆ­a orgulloso porque de verdad amaba a JesĆŗsā€.

Recordó las palabras de Pedro que dijo: ā€œSeƱor, alĆ©jate de mĆ­ porque soy un pecadorā€. ā€œEste es el primer paso decisivo de Pedro en el camino del discipulado, de discĆ­pulo de JesĆŗs, acusarse a sĆ­ mismo: ā€˜soy un pecador’. El primer paso de Pedro es este y tambiĆ©n el primer paso de cada uno de nosotros, si se quiere seguir en la vida espiritual, en la vida de JesĆŗs, servir a JesĆŗs, seguir a JesĆŗs, debe ser esto, acusarse a sĆ­ mismo: sin acusarse a sĆ­ mismo no se puede caminar en la vida cristianaā€.

El Papa reconoció que ā€œno es fĆ”cilā€. ā€œEstamos muy acostumbrados a decir: ā€˜soy un pecador’, pero de la misma manera que decimos: ā€˜soy humano’ o ā€˜soy ciudadano italiano’. Acusarse a sĆ­ mismo es sentir la propia miseria: ā€˜sentirse miserable’, mĆ­sero, ante el SeƱor. Se trata de sentir vergüenza. Es algo que no se hace de palabra, sino con el corazón, es decir, es una experiencia concreta como cuando Pedro pide a JesĆŗs alejarse de Ć©l pecadorā€.

La salvación que ā€œnos lleva a JesĆŗsā€ ā€œno es una cosa cosmĆ©ticaā€, remarcó. ā€œHay gente que vive hablando mal de los demĆ”s, acusando a los otros, y nunca piensa en sĆ­ mismo, y cuando voy a confesarme… Āæcómo me confieso?, Āæcomo los loros?ā€. ā€œBla, bla, bla. He hecho esto, estoā€¦ā€ Pero, Āæte toca el corazón lo que has hecho? Muchas veces no. Vas allĆ­ a maquillarte un poco para salir guapo. Pero no ha entrado en tu corazón completamente, porque no has dejado espacio, porque no has sido capaz de acusarte a ti mismoā€.

El Obispo de Roma explicó que ā€œuna seƱal de que una persona no sabe, de que un cristiano no se sabe acusar a sĆ­ mismo es cuando estĆ” acostumbrado a acusar a los demĆ”s, a hablar mal de los otros, a meter sus narices en la vida de los otrosā€.

ā€œEs una mala seƱalā€, dijo. ā€œĀæYo hago esto? Es una buena pregunta para llegar al corazón. Pidamos hoy al SeƱor la gracia, la gracia de encontrarnos delante a Ɖl con este estupor que da su presencia y la gracia de sentirnos pecadores, pero concretos y decir como Pedro: ā€˜alĆ©jate de mĆ­ porque soy un pecadorā€™ā€.