El Papa Francisco ofreció esta charla a los jóvenes y autoridades en la sede local de la fundación pontificia Scholas Ocurrentes en la localidad portuguesa de Cascais, donde dio la última pincelada al mural de más de 3,5 km en el que han participado jóvenes reclusos, huérfanos, refugiados, funcionarios, empresarios, personas sin techo y escuelas públicas y privadas. El mural, que simboliza el encuentro entre todos los pueblos por un mundo mejor, «es una capilla sixtina pintada por ustedes», ha dicho el Papa entre risas.
El encuentro terminaba con un regalo del Pontífice para los jóvenes, una representación de la historia del buen samaritano, que se ha detenido a narrar a los presentes, para destacar que «ninguno está eximido de ser un buen samaritano». “A veces en la vida hay que ensuciarse las manos para no ensuciar el corazón”, dijo el Papa.
#jmjlisboa2023 | Fuente: Vatican News


