Avanzamos en el conocimiento del Nuevo Testamento con Beatriz Ozores.
La conversión de Saulo (Pablo) es uno de los milagros más impresionantes entre los que relataban los primeros cristianos. El más fanático perseguidor de Jesús, acabaría siendo uno de sus mejores apóstoles.
Un apóstol al que asignó una misión específica: llevar el Evangelio a los gentiles; nadie estaba mejor cualificado que el apóstol converso, aquel que acabaría siendo san Pablo.


