(ACI) La beata Giuseppina Vannini serĂ¡ canonizada hoy domingo 13 de octubre junto con el Cardenal John Newman y otros cuatro beatos en una ceremonia presidida por el Papa Francisco en la BasĂlica de San Pedro del Vaticano.
Giuseppina Vannini naciĂ³ en Roma en 1859, a los cuatro años perdiĂ³ a su padre y tres años mĂ¡s tarde a su madre, separada de sus dos hermanos, fue acogida en el Conservatorio Torlonia de Roma.
DecidiĂ³ entrar en el noviciado de las Hermanas de la Caridad de Siena, una congregaciĂ³n de las hermanas vicentinas. Sin embargo, debido a su frĂ¡gil salud, tuvo que regresar a Roma en 1887, donde retomĂ³ su formaciĂ³n religiosa.
Durante unos ejercicios espirituales en 1891 conociĂ³ al P. Camiliano Luigi Tezza, quien reconoce en ella la persona indicada para iniciar una nueva congregaciĂ³n que con el nombre de Hijas de San Camilo es fundada 1892. Se trata de una congregaciĂ³n dedicada al cuidado de los enfermos.
DespuĂ©s de varias semanas de discernimiento, Giuseppina Vannini aceptĂ³ el encargo y en marzo de 1892 y en diciembre de 1895 fue nombrada Superiora General de la congregaciĂ³n.
La congregaciĂ³n creciĂ³ rĂ¡pidamente, con nuevas comunidades en diversas localidades de Italia a pesar de las dificultades para lograr la aprobaciĂ³n pontificia.
A partir de 1910, la salud de Giusepppona Vannini empeorĂ³ debido a problemas graves de corazĂ³n. FalleciĂ³ en 1911. El 16 de octubre de 1994 fue beatificada por San Juan Pablo II gracias al milagro obrado en Olga Nuñez, de Buenos Aires, quien sufrĂa de melanoma. Las Hijas de San Camilo pusieron una reliquia de la Madre Giuseppina en su cama de hospital, mientras oraban una novena pidiendo la intercesiĂ³n de su fundadora. Milagrosamente la enfermedad empezĂ³ a desaparecer, hasta estar curada totalmente.
El segundo milagro, y el que permitirĂ¡ su canonizaciĂ³n, involucra a Arno Celson Klauck, constructor de Sinop (Brasil), quien cayĂ³ desde el tercer piso por el hueco de un elevador mientras colocaba vigas de madera. Él invocĂ³ la ayuda de la religiosa mientras caĂa Milagrosamente, fue hallado Ăºnicamente con moretones.


