El domingo 18 de octubre, centenario del DOMUND: «Uno en Cristo, unidos en la misión»

14 Oct, 2026 | Noticias

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En la imagen: D. José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias (OMP), junto con Mari Carmen Gutiérrez, misionera de Cristo Jesús en R. D. Congo, y Carlos Bobillo, primer misionero ad gentes de Hakuna, en Burundi.

El DOMUND (Domingo Mundial de las Misiones) celebra este 18 de octubre su centenario. La jornada misionera fue instaurada en 1926 por el Papa Pío XI. Este año se conmemora el «recorrido por un siglo de fe, esperanza y solidaridad que ha unido continentes» bajo el lema «Uno en Cristo, unidos en la misión».

El DOMUND cumple cien años sosteniendo la labor de evangelización de la Iglesia en tierras de misión. La Diócesis de Alcalá de Henares ha convocado, el viernes 16 de octubre, el acto conmemorativo «Descubriendo el Domund», que estará presidido por el obispo de la diócesis, Mons. D. Antonio Prieto.

D. Justo Amado, secretario de la Pontificia Unión Misional, explicará a qué han sido destinadas las colectas del Domund a lo largo de estos 100 años de historia de la colecta. En el acto, D. Jaime Salido, sacerdote de la Diócesis de Alcalá, presentará la canción «Envíame a mí», compuesta con motivo de este centenario, de la que es coautor junto con el productor Pablo Cebrián y los cantantes Chechu Reguart y Estefanía Benedicto, todos ellos cocreadores también del himno de la visita del Papa León XIV a España «Alza la mirada»:

El origen del DOMUND

«En 1925 el Papa Pío XI canonizó a Santa Teresita del Niño Jesús, a la que nombró Patrona de las Misiones. Poco después, ya en 1926, el mismo Papa fijó el penúltimo domingo de octubre como el Domingo Mundial de las Misiones en favor de la Obra Pontificia de la Propagación de la Fe. Este año cae el 18 de octubre. El primer director nacional de Obras Misionales en España fue D. Ángel Sagarmínaga. Puso en marcha una campaña publicitaria sin precedentes, en tiempos en los que el televisor no existía y había una radio por cada 50 familias. Se inventó las famosas “huchas del Domund” con los niños como los principales embajadores de los misioneros. D. Ángel le puso a este domingo un simpático acrónimo que hoy todos conocemos: el Domund.

«Los españoles acogieron la jornada desde el inicio con una generosidad que no tiene comparación en el resto del mundo», recuerda la secretaria de la Delegación Misionera, Hna. Beatriz Liaño. «Sin el Domund no sería posible hacer todo lo que se hace en tierras de misión. Vuestros donativos hacen posible cada año que Cristo sea más conocido y amado en todo el mundo», añade la Hna. Beatriz.

No podía ser menos: la tierra de San Francisco Javier, el otro gran Patrón de las Misiones, hizo honor a la sangre que corre por sus venas y se comprometió con la misión tanto con sus donativos, como con su oración, como con el envío de miles de misioneros que han llevado el Evangelio hasta los confines de la Tierra.

El pregón del DOMUND 2026

En esta ocasión, el tradicional pregón del Domund corrió a cargo de Óscar de Marcos, exfutbolista profesional del Athletic Club de Bilbao y del Alavés, que ha sido voluntario en Togo, Perú, y las islas griegas. En un acto celebrado en la Catedral Vieja de Vitoria (País Vasco), de Marco recordó su experiencia junto a un misionero salesiano en Togo, que le enseñó qué es lo verdaderamente importante en la vida, más allá de la fama. El exfutbolista agradeció a los misioneros su entrega, y animó a todos a imitarles en un acto de amor, que es como un frontón: «cuanto más fuerte le das a la pelota, con más fuerza te vuelve».

«¿Qué hago yo dando un pregón del DOMUND delante de personas que han dedicado años y, en muchos casos, su vida entera a ayudar a los demás?», se preguntaba de Marcos al inicio de su pregón. «Para responder a esta pregunta, ha querido recordar aquellos momentos de su vida que le enseñaron que no es lo mismo «ser conocido que ser importante», porque «ser conocido y la fama es efímero, pero la gente importante perdura en la memoria y en el corazón».

De Marcos contó una situación en uno de aquellos viajes que le marcó especialmente, «una situación que creo que explica perfectamente lo que significa ser misionero. Un día estábamos comiendo, estábamos tres curas, tres voluntarios y entre ellos estaba José Luis, uno de los misioneros que llevaba más de 25 años dedicando su vida a ayudar en África. En ese momento recibió una llamada.

Recuerdo perfectamente cómo se levantó, cogió a Patricia, una de las voluntarias que estaba con nosotros, y salieron corriendo. Solo nos dijeron: «Luego os contamos». Volvieron por la noche. Una niña había sido acusada de brujería, se habían enterado de que estaba en peligro, habían ido a buscarla y la habían llevado al internado de mujeres que había allí, en Kara, en Togo.

Al día siguiente nos subimos todos a una furgoneta y fuimos a hablar con la persona que había acusado a aquella niña. Allí fui consciente de la gravedad de lo ocurrido. Aquella niña corría el riesgo de que la mataran. Pero vi en primera persona cómo José Luis se enfrentaba a aquella situación por una persona que el día anterior ni siquiera conocía. Estuvo dispuesto a poner en riesgo su vida para salvar otra».

Apoyados por el DOMUND desde la retaguardia 

Los misioneros no están solos, sino que desde la retaguardia, todos los bautizados apoyan la misión a través del Domund. Esto es así desde que hace un siglo, el Papa Pío XI instauró esta jornada. «Queremos recordar a los cristianos que la misión no es solo una tarea de los misioneros, sino de todos, cada uno en su puesto y en su lugar», ha explicado José María Calderón, director de Obras Misionales Pontificias, institución organizadora de este día misionero mundial. «El Domund es el recordatorio de que el envío de Cristo de hace más de dos mil años se renueva y se fortalece».

La colaboración con las misiones puede ser personal –como los misioneros, o los más de 10.000 jóvenes que se marchan cada verano a ayudar a los misioneros-, o espiritual, a través de la oración: son múltiples las iniciativas en España: 60.000 enfermos misioneros, 314 encuentros de oración el año pasado… Pero la colaboración más conocida es la económica, que no es mera solidaridad: es la participación efectiva en la misión de la Iglesia.

En 2025, el Fondo Universal de Solidaridad de la Obra de la Propagación de la Fe (DOMUND) reunió 69.790.871€. Los españoles son muy generosos con el Domund: nuestro país es el segundo del mundo que más aporta al Fondo Universal de Solidaridad, después de Estados Unidos. En 2025 desde nuestro país se enviaron 10.698.492€ a las misiones, que ayudaron a 173 diócesis en 22 países.

¿Quién recibe las ayudas del DOMUND?

El dinero que el Domund recauda en todo el mundo se pone a disposición del Papa para que él lo distribuya equitativamente entre las 1.133 diócesis consideradas territorios de misión que, tras haber recibido la fe por parte de los misioneros, no tienen recursos propios para subsistir. Ocupan prácticamente todo África, Asia -excepto la mayor parte de Filipinas-, y Oceanía -excepto Australia-. En América hay 70, la mayor parte vicariatos apostólicos en la región de la cuenca del Amazonas.

Constituyen un tercio de las diócesis de la Iglesia universal, y en ellos viven dos tercios de la población mundial y se forman más de la mitad de los futuros sacerdotes del mundo. Más de la mitad de las escuelas de la Iglesia Católica, y el 26% de sus instituciones sociales- hospitales, orfanatos, residencias…- están en estos territorios de misión. Las ayudas del Domund son el sustento anual que reciben todos ellos por parte del Papa. Es como un goteo permanente, que hace posible la presencia de la Iglesia en esas zonas, y su misión.

Toda la información sobre la historia y el Centenario del DOMUND en la web www.domund100.es