En la madrugada del 28 de julio, hacia las cuatro de la mañana, varios de los enclaves de oración más importantes y frecuentados por los peregrinos en Medjugorje han sido objeto de graves actos de profanación.
La imagen de la Virgen en el Podbrdo, la Colina de las Apariciones, apareció embadurnada con pintura negra que desfigura el rostro, el busto y gran parte del manto de la imagen. En el basamento del monumento los autores dejaron una inscripción injuriosa en inglés, «Devil in a skirt» («Diablo con falda»).
Los actos vandálicos también alcanzaron al altar exterior de la parroquia de Santiago, que fue rociado con combustible y quemado, y a la Cruz Azul, donde la escultura mariana de este enclave fue manchada y sobre la placa contigua pintada la palabra «Evil».

En un comunicado oficial, la Oficina Parroquial de Medjugorje ha lanzado una petición a todos los fieles para «responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón. Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto, para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino del bien».
«Oremos también por la paz en el corazón de todas las personas. La Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza«, dice el comunicado parroquial.
La Oficina ha informado de que el santuario permanece abierto a todos los peregrinos. El programa de oración continúa desarrollándose con normalidad y todos los espacios están siendo limpiados y acondicionados con rapidez para que vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor, por intercesión de la Reina de la Paz.
Apenas tres días antes de estos terribles actos, el 25 de julio, se daba constancia de este mensaje de la Virgen de Medjugorje, Reina de la Paz:


