Apenas dos meses después de casarse, Inés y Santi tomaron la radical (e incomprensible) decisión de dejarlo todo atrás (trabajo, comodidades) para irse como matrimonio en misión con Fundación Misericordia. Primero estarán un tiempo de formación en Chile, con el objetivo de regresar a España para implantar Misericordia en la zona más pobre y excluida de todo Madrid: la Cañada Real. Ambos pasaron antes su propio crecimiento espiritual, cada uno como Dios dispuso, por separado y por caminos diferentes.
Dios les unió de nuevo, cuando ya estaban preparados para la primera misión: el matrimonio. Ambos han conocido la misericordia y la generosidad infinita de Dios. Los dos pueden hablar de cómo actúa el Señor en nuestras vidas, y quieren compartir ese regalo con quien todavía no lo conozca y con quien más lo necesite. Ambos quieren alcanzar el cielo y cumplir la voluntad de Dios… Conoce con detalle el testimonio de Inés y Santi para descubrir, con ellos, cómo «Dios se desvive por sus hijos» y lo va poniendo todo en orden, si somos capaces de escucharle.


