«Dios hizo el milagro de sanar mi cuerpo y mi corazón, a través de mi Madre María» | Testimonio

29 Oct, 2025 | TESTIMONIOS

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Ana Elisa fue adoptada y creció creyendo que su madre biológica había muerto. Es lo que le dijeron. Lo aceptó y dejó escondida en el fondo de su corazón la herida de aquel abandono materno. Con el tiempo, las preguntas fueron surgiendo: ¿por qué no la quiso? ¿tendría algún familiar en alguna parte del mundo? Ana Elisa se casó y junto a su esposo y dos hijos construyeron una bonita familia. Pero vinieron las pruebas. La depresión, lesiones y enfermedades y una tristeza casi crónica se instalaron en la vida de esta hermosa mujer. Pero, cuando menos lo esperaba, Dios se hizo muy presente. En un retiro de Emaús le mostró toda la verdad y la condujo a los brazos de María, la Madre por excelencia.

La Virgen se ocupó de seguir acompañándola con dulzura y revelando su maternidad divina con una persistente presencia, en sueños o en manifestaciones, y con caricias en algunos de los más conocidos santuarios marianos. Así, Ana Elisa fue entrando en un camino de profunda sanación y hacia una espiritualidad católica que ha transformado por completo su vida y la de su familia. Se formó, profundizó en la Palabra, se volcó en la Eucaristía diaria. Su vivencia de la fe, sencilla y cotidiana, le devolvió la alegría y la salud. La tristeza y otras dolencias, incluso la Urticaria Crónica Idiopática que padeció durante años y sin posible curación, desaparecieron para siempre.

Hoy Ana Elisa Arauz, transformada por el Amor de Dios Eucaristía y el abrazo maternal de María, es vivo testimonio de cómo el Señor puede sanar las heridas más profundas del alma y el cuerpo. Y, en agradecimiento, ofrece tiempo y recursos a la evangelización y a promover la devoción de los primeros sábados en reparación a las ofensas contra el Inmaculado Corazón de María, que tanto duelen a Jesús. 💬No te pierdas este poderoso testimonio de conversión, fe y sanación física y espiritual. Ana Elisa y su marido hace pocos años construyeron Ecoparque Cerro de la Cruz, un complejo de naturaleza para las familias en el que instalaron un mirador dedicado a la Virgen. En Chiriquí (Boquete, Panamá), entre las montañas, se propone, entre otras muchas cosas, la oración y el descanso espiritual acompañando y honrando a la Virgen en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima. Más información: https://ecoparquecerrolacruz.com/