[Hozana.org] Rezar el santo rosario es muy sencillo. Según nuestra disponibilidad, podemos rezarlo completo, meditando en las 4 categorÃas de misterios existentes (gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos) que juntos nos permiten contemplar a Cristo a través de la mirada de MarÃa. Como cristianos, no debemos intentar comprender o descubrir las explicaciones de cada Misterio, sino profundizar en cada uno de ellos, al ser tesoros espirituales que permiten iluminar nuestro camino y recibir hermosas gracias.
En esta ocasión, Hozana te propone rezar los misterios gloriosos, que corresponden a los miércoles y domingos. Exaltan a Cristo resucitado y revelan el camino trazado entre el cielo y la tierra. Por eso, antes de rezar cada decena del rosario para meditar en estos misterios, podemos pedir a Dios una gracia particular para que este tiempo de oración lleve abundantes frutos. Son estas 5 hermosas razones para rezarlos:
- Una fe más grande y viva, a través del misterio de la resurrección de Cristo. Jesús resucitado es el centro de la fe cristiana. Al meditar en su resurrección, volvemos nuestra mirada a todo aquello que nos hace vivir.
- Una esperanza fuerte y desapego de los bienes terrenales, mediante la Ascensión de Cristo. Este misterio nos invita a volver la mirada hacia Jesús y a seguirle. Jesús nos ha mostrado el camino, asà que ¡pongámonos en marcha para seguirle!
- El derramamiento del EspÃritu Santo, en nuestros corazones y en el mundo entero, por medio del misterio de Pentecostés. Del mismo modo en que los discÃpulos y MarÃa oraron con fervor hasta ser llenos del EspÃritu santo, nosotros también estamos llamados a abrir nuestros corazones a este soplo apostólico, para poder ser portadores de la Buena Noticia en todas las naciones de la tierra.
- La gracia de una buena muerte con el misterio de la Asunción de MarÃa. Entreguemos a MarÃa ese momento en el que todos debemos comparecer ante Nuestro Padre Celestial. Pidámosle a MarÃa que esté a nuestro lado y nos conduzca de su mano hacia el Señor.
- La confianza en MarÃa, mediante su coronación. La Virgen MarÃa es Reina del Cielo, por eso, Jesús nos invita a acogerla en nuestras casas, tal como hizo San Juan Evangelista. Te invitamos a descubrir hasta qué punto su presencia en nuestras vidas es un apoyo y una fuerza que nos ayuda a recorrer nuestro camino hacia el Cielo.
Hermanos, ¡meditemos en los misterios gloriosos, y revivamos esa gran alegrÃa que nos recuerda la victoria de Cristo sobre el mal!
ArtÃculo: Alice Ollivier | Traducción: Sharael Sánchez

