Era actor con aspiraciones en Hollywood pero su vuelta a misa lo cambió todo: ahora es seminarista

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

COMPARTE

(J.Lozano-Religión en Libertad) Daniel J. Roberts llegó a Los Ángeles como otros muchos miles de jóvenes, con la ilusión de hacerse un hueco como actor y triunfar en Hollywood. Era 2007, cruzó EEUU con su coche empeñado en cumplir su sueño, pero lo que sí que no hubiera imaginado es que diez años después había hecho el camino de vuelta para ingresar en el seminario para ser sacerdote. Ahora ya en tercer curso como seminarista en Pittsburgh relata este camino de ida y vuelta primero hasta la fama y luego hacia la llamada de Dios.

ā€œLleguĆ© a Los Ɓngeles el 4 de octubre de 2007, fiesta de San Francisco (mi patrón de confirmación, un detalle que se me escapó en ese momento).Ā Estaba cansado despuĆ©s de mi viaje de cinco dĆ­as por el paĆ­s en mi Chevy Cavalier,Ā lleno hasta los topes con todo lo que necesitaba para comenzar este nuevo capĆ­tulo en mi vidaā€, cuenta este seminarista en Catholic News Service.

Desde niƱo le encantaba actuar y pasaba horas y horas haciendo teatro.Ā Pero no fue hasta los 20 aƱos cuando decidió que debĆ­a mudarse a Los Ɓngeles a cumplir este sueƱo.Ā Acababa de completar sus estudios de interpretación y asegura que en aquel momento ā€œtuve la fuerte sensación de que Dios me estaba llamando a perseguir mis sueƱos a una escala mayor. AsĆ­ que di el salto y comencĆ© el capĆ­tulo de casi once aƱos de mi vida en Los Ɓngelesā€.

daniel2

Daniel, durante una de sus interpretaciones

ā€œNunca hubiera imaginado que al final de esos 11 aƱos estarĆ­a conduciendo de regreso al este,Ā esta vez para ingresar al programa de formación sacerdotal de la Diócesis de Pittsburghā€, afirma Daniel.

Proviene de una familia católica y la fe había sido algo fundamental en su vida. De hecho, consideraba que la actuación era su misión para evangelizar a otros a través de las historias tanto en la pantalla como en el escenario.

En Los Ángeles, hizo cientos de audiciones buscando papeles y no le iba mal en su carrera. Una de las grandes ayudas de ese momento fue su participación en una compañía de teatro cristiana que le impulsó tanto en la creatividad como en espiritualidad.

Iba participando en pequeños proyectos cinematogrÔficos, así como en anuncios y series de televisión como Sleepy Hollow. En esos años también trabajó primero en una cafetería y luego dando clases de interpretación en una universidad.

daniel3

Pero pese a todo no se involucró al principio a la vida católica de Los Ángeles sino que durante varios años asistió a una iglesia cristiana sin denominación y participaba en pequeños grupos de oración. Al menos esto le dio unos cimientos para aguantar en un ambiente tan complejo como el del espectÔculo.

ā€œOtra cosa que me ayudó durante ese tiempo fue la adversidad: largos perĆ­odos de sequĆ­a entre las audiciones y la creciente conciencia de que si querĆ­a tener la oportunidad de perseverar, mi identidad tenĆ­a que estar arraigada en algo mĆ”s profundo que de dónde o cuĆ”ndo vendrĆ­a mi próxima oportunidad. Entonces, a lo largo de mis aƱos en Los Ɓngeles, mi vida espiritual profundizó y asistiera o no a las audiciones, rezabaā€, cuenta

Una de esas oraciones que rezaba decĆ­a lo siguiente: ā€œDios, creo que me llamaste a Los Ɓngeles y creo que me llamaste para dedicarme a la actuación. Pero si me estĆ”s llamando para hacer otra cosa… lo harĆ©. Solo tienes que mostrarme lo quĆ© esĀ».

Pero aunque era feliz con la vida que llevaba, Daniel confiesa que le faltaba algo. Y entonces empezó a volver a sus raĆ­ces católicas. ā€œMientras visitaba a mi familia en Pensilvania,Ā asistĆ­ a misa y recordĆ© la belleza de la liturgia católica. Luego, de regreso en Los Ɓngeles, un amigo me invitó a una parroquia católica, Santo Domingoā€, explica.

En su primer domingo en misa sintió que estaba de vuelta en casa. De hecho, recuerda queĀ ā€œla Misa, la predicación de los sacerdotes dominicos y el calor de los feligreses conmovieron mi corazón y me hicieron volver por mĆ”sā€.

santo-domingo

En esta iglesia de Los Ɓngeles Daniel fue profundizando en la fe y en la llamada al sacerdocio

En esta parroquia dominica, el ahora seminarista llegó a una ā€œnueva comprensión de los sacramentos, especialmente la EucaristĆ­a y la confesión, yĀ me involucrĆ© en la comunidad, mucho mĆ”s rĆ”pido de lo que esperabaā€.

Al final su involucración era tal que ayudaba en una pastoral para jóvenes adultos y en un grupo de debate sobre películas. AdemÔs, profundizó en la lectura espiritual y en la Adoración Eucarística.

Fue entonces cuando en su mente empezó a resonar algo nuevo: Āæy si habĆ­a nacido para ser sacerdote?.Ā ā€œEste pensamiento me sorprendió y asustó al principioā€, confiesa. Le costó un tiempo discernir y asimilar todo esto, pero con la ayuda de algunos sacerdotes aquel mensaje en su mete se volvió imposible de ignorar.

ā€œEn 2007, sentĆ­ que Dios me estaba llamando a Los Ɓngeles. Desde que discernĆ­ el sacerdocio, he experimentado un a llamada mĆ”s profunda, una llama interior que ha traĆ­do un nuevo enfoque a mis aƱos en Los Ɓngeles y mĆ”s allĆ”.Ā Tuve mi sueƱo, y fue lo suficientemente grandioso, pero no se podĆ­a comparar con la visión de Dios para mi vidaā€, afirma Daniel.

Finalmente, cogió sus cosas y volvió a cruzar Estados Unidos en el sentido contrario a cuando lo hizo aƱos antes. Esta vez lo hacĆ­a para servir al SeƱor y ofrecerle su vida. Daniel estĆ” ya en el tercer aƱo de seminario.Ā ā€œHe recibido muchas mĆ”s gracias a lo largo del camino. No ha estado exento de desafĆ­os, pero lo que una vez me pareció una locura se parece cada vez mĆ”s a la aventura que Dios pretendĆ­a desde el principioā€, concluye.