La historia que unió a Santa Teresita de Lisieux con un asesino condenado a muerte

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI) El Arzobispo de Glasgow (Escocia), Mons. Philip Tartaglia, llevó las reliquias de Santa Teresita de Lisieux a una cÔrcel local y allí relató a los presos la historia que unió a la santa con un asesino condenado a muerte.

El sitio web de la Arquidiócesis de Glasgow informó que el pasado 16 de septiembre en la cÔrcel de Barlinnie, ante los reclusos y el personal que trabaja en esa prisión, Mons. Tartaglia presidió una Misa en la que ofreció una serie de reflexiones ante las reliquias de la Santa.

ā€œCuando tenĆ­a 14 aƱos y antes de entrar al convento, Teresa Martin y con ella toda Francia, conocĆ­an elĀ caso de Henri Pranzini, un prisionero que mató a tres mujeres incluyendo una niƱa, crimen por el cual iba a ser ejecutadoā€, dijo el Prelado.

Pranzini, continuó el Arzobispo, ā€œnunca admitió su culpa y tampoco mostró arrepentimiento asĆ­ que Teresa comenzó a rezar por su conversión. Teresa comenzó a rezar por Ć©l y su conversiónā€.

Al final, resaltó el Arzobispo, ā€œPranzini besó un crucifijo antes de su ejecución. Luego, cuando escribió sobre esto, Teresa lo interpretó como un signo de que Pranzini habĆ­a pedido perdón a Diosā€.

El Arzobispo de Glasgow resaltó que ā€œal rezar por Henri Pranzini, Santa Teresa reconoció su dignidad como hijo de Dios llamado a la amistad con Ɖlā€.

ā€œElla reconoció ademĆ”s que Ć©l no se identificaba por su pecado o su crimen, sino como el hijo pródigo llamado al arrepentimiento y el perdón; llamado a la plenitud de la vida y la salvaciónā€, subrayó.

ā€œPor esta conexión con un preso, se recomienda entonces que cuando sus reliquias estĆ”n de visita deben, en la medida de lo posible, ser llevadas a una cĆ”rcelā€, explicó el Prelado.

Henri Pranzini asesinó a tres mujeres en París en marzo de 1887: Marie Regnault, Annette Gremeret, y Marie Louise, hija de la segunda. Nunca se declaró culpable.

El dĆ­a de su ejecución, relata la misma santa, ā€œPranzini no habĆ­a confesado, se habĆ­a subido al andamio y se estaba preparando para pasar la cabeza por el agujero sombrĆ­o, cuando de repente, atrapado por una inspiración sĆŗbita, se dio vuelta, tomó el crucifijo que le presentó el sacerdote y besó sus sagradas heridas tres veces. Entonces su alma fue a recibir la oración misericordiosa de Aquel que declara que en el Cielo habrĆ” mĆ”s alegrĆ­a para un pecador que hace penitencia que para 99 hombres justos que no la necesitanĀ».

Mons. Tartaglia tambiĆ©n compartió con los reclusos lo que ellos pueden aprender concretamente de la santa que ā€œse hizo conocida por su pequeƱo camino o caminito de santidad. Era una monja carmelita de clausura y no tenĆ­a la posibilidad de hacer grandes gestos de bondad o convertirse en alguien famosa en el mundo (Ā”aunque lo logró!)ā€.

Por esa razón, la Santa ā€œoptó por un pequeƱo camino de santidad a travĆ©s de MarĆ­a hacia JesĆŗsĀ ofreciendo sus alegrĆ­as y penas cotidianas, asĆ­ como sus sacrificios al SeƱor, todo por un amor desinteresadoā€

El Prelado resaltó luego que este camino ā€œes una espiritualidad buena y prĆ”ctica que los presos pueden seguir ya que estĆ”n confinado y no pueden hacer grandes cosas o grandes gestos. Sin embargo pueden hacer pequeƱas cosas,Ā pequeƱos actos de bondad aquĆ­ y allĆ” durante el dĆ­aĀ que al final pueden marcar la diferenciaā€.

ā€œPor ejemplo puedes ofrecer una palabra amable a un compaƱero que lucha con la vida en la prisión. Puedes cooperar mĆ”s con el personal aquĆ­. Puedes hacer tus deberes mĆ”s perfectamente por el bien de todosā€, resaltó.

Tras reconocer que ā€œla vida de la cĆ”rcel no es fĆ”cilā€, el Arzobispo alentó a los reclusos a ā€œofrecer a Dios tus momentos difĆ­ciles y tus sufrimientosĀ por el bien de todos tus compaƱerosā€.

ā€œPuedes decir una palabra amable en vez de algo duro. Puedes generar mĆ”s oportunidades de las que tienes para la vida afuera. TĆŗ conoces mejor que yo lasĀ oportunidades que la vida diaria te da en la cĆ”rcel para un pequeƱo caminoā€, continuó el Prelado.

ā€œRezo para que el ejemplo y la intercesión de Santa Teresa haga que vida aquĆ­ en Barlinnie sea mĆ”s tolerable para ustedes y sus compaƱeros, para que puedan mirar con esperanza su futura libertad para iniciar una nueva vidaā€, concluyó Mons. Tartaglia.

Por decisión del Arzobispo, la cÔrcel de Barlinnie fue el primer lugar en Glasgow al que llegaron las reliquias que estÔn en Escocia desde el pasado 29 de agosto.