Celebración o liturgia familiar para el tercer domingo de Adviento

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI) Este Tercer Domingo de Adviento se suele encender la vela rosada de la Corona de Adviento porque se preanuncia ya la alegrƭa mesiƔnica de que estƔ cada vez mƔs cerca el dƭa de la venida del SeƱor.

Compartimos una liturgia familiar (oración) para encender la tercera vela.

Se recomienda poner en un lugar especial la corona de Adviento con alguna imagen de la Virgen, crear un ambiente de recogimiento con poca luz, nombrar a un lector especial, así como a un monitor principal, que puede ser el papÔ o la mamÔ. Para iniciar la oración, la primera y segunda vela deben estar encendidas.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

MONITOR:Ā Estamos ya en la tercera semana de Adviento: aumenta nuestra alegrĆ­a y nuestro jĆŗbilo por la venida del SeƱor JesĆŗs, que estĆ” cada vez mĆ”s cerca de nosotros. Empecemos nuestra oración cantando VEN PRONTO SEƑOR (u otro canto apropiado).

1. ”Oh Pastor de la Casa de Israel!,
trae a tu pueblo la ansiada salvación.
Verbo Eterno de la boca del Padre,
fuiste anunciado por labios de profeta.

Ā”VEN PRONTO, SEƑOR!
”LLEGA, OH SALVADOR! (2v)
Ā”VEN, SEƑOR JESÚS!
”VEN, LIBERADOR!
”CIELOS, LLOVED VUESTRA JUSTICIA!
”ÁBRETE, TIERRA,
HAZ GERMINAR AL SALVADOR! (2v)

2. El clamor de los pueblos se levanta.
Hijo de David, las naciones te esperan.
Queremos la llegada de tu Reino.
Ven a liberar del pecado a los pueblos.

3. Emmanuel, Salvador de las naciones,
eres esperanza del pueblo peregrino.
Sol naciente, esplendor de la justicia,
Tú nos salvarÔs con tu brazo poderoso.

4. Esperanza de una Mujer humilde:
Ella es la Virgen que pronto darĆ” a luz.
Silenciosa, espera al Salvador:
llega ya la hora de la liberación.

MONITOR: Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona de Adviento. El Señor estÔ mÔs cerca de nosotros y nos ilumina cada vez mÔs. Abramos nuestro corazón, que muchas veces estÔ en tinieblas, a la luz admirable de su amor.

LECTOR:Ā Lectura tomada del Evangelio segĆŗn San Lucas:

«La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?»

Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, haga lo mismo». Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?»

Ɖl les dijo: Ā«No exijĆ”is mĆ”s de lo que os estĆ” fijadoĀ». PreguntĆ”ronle tambiĆ©n unos soldados: Ā«Y nosotros ĀæquĆ© debemos hacer?Ā»

Ɖl les dijo: Ā«No hagĆ”is extorsión a nadie, no hagĆ”is denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldadaĀ».

Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no serĆ­a Ć©l el Cristo; respondió Juan a todos diciendo: Ā«Yo os bautizo con agua; pero viene el que es mĆ”s fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. Ɖl os bautizarĆ” en EspĆ­ritu Santo y fuego. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemarĆ” con fuego que no se apagaĀ».

Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena NuevaĀ».

MONITOR:Ā Vamos a encender la tercera vela de nuestra corona. Cantemos

HOY SE ENCIENDE UNA LLAMA (u otro canto apropiado)

Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo

Un primer lucero se enciende
anunciando al Rey que viene
preparad corazones
allƔnense los senderos

Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo.

Crecen nuestros anhelos al ver
la segunda llama nacer
como dulce rocĆ­o vendrĆ”
el Mesƭas hecho NiƱo.

Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo.

Nuestro gozo hoy quiere cantar
por ver tres luceros brillar
con Marƭa esperamos al NiƱo
con alegrĆ­a.

Hoy se enciende una llama
en la corona de Adviento
que arda nuestra esperanza
en el corazón despierto
y al calor de la Madre
caminemos este tiempo.

MONITOR: Acudamos ahora a Santa María, que colaborando con el Plan del Padre permitió que la luz del Señor ilumine a la humanidad, y pidÔmosle que siga intercediendo por nosotros en este tiempo de preparación. Entonemos un canto a María

Junto a ti MarĆ­a.
como un niƱo quiero estar,
tómame en tus brazos
guĆ­ame en mi caminar.
Quiero que me eduques,
que me enseƱes a rezar,
hazme transparente,
llƩname de paz.
Madre, Madre,
Madre, Madre.
Madre, Madre,
Madre, Madre.
Gracias Madre mĆ­a
por llevarnos a JesĆŗs,
haznos mƔs humildes
tan sencillos como TĆŗ.
Gracias Madre mĆ­a
por abrir tu corazón,
porque nos congregas
y nos das tu amor.
MONITOR: Elevemos libremente nuestras intenciones a Dios. (Cada participante harÔ una petición voluntaria).
Recemos ahora un Padrenuestro, Ave MarĆ­a y Gloria.

TODOS: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.