Estos son los 2 grandes riesgos para la unidad de la comunidad cristiana, segĂșn el Papa

31 Jul, 2025 | Sin categorĂ­a

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(ACI) El Papa Francisco advirtió, durante la Misa celebrada en la Casa Santa Marta este lunes 5 de noviembre, que “la rivalidad y la vanagloria” son los 2 principales peligros que amenazan la unidad de la comunidad cristiana.

De esos comportamientos nacen actitudes tan dañinas como el hablar a espaldas de los demĂĄs, “los chismes” a los que el Santo Padre se refiere con frecuencia. “Hay mucha gente que siente que no puede crecer, y para situarse por encima de los demĂĄs, los desprecia por medio de los chismes”.

“Es un modo de destruir a la persona que surge de la rivalidad”, señalĂł. En este sentido, recordĂł que San Pablo, en su carta a los Filipenses, dice que en la comunidad no puede haber espacio para las rivalidades.

Francisco explicó que “la rivalidad es una lucha para acabar con el otro. La rivalidad es algo negativo que puede producirse de forma abierta, directa, o con guante blanco, pero siempre destruya al otro para alzarse uno mismo”.

“Es como si, para ser mĂĄs virtuoso, mĂĄs bueno, disminuyo al otro, asĂ­ permanezco siempre por encima. La rivalidad es el camino de este actuar por interĂ©s”, asegurĂł.

Si la rivalidad es así de destructiva para la comunidad cristiana, no lo es menos la vanagloria, destacó el Obispo de Roma. Al igual que la rivalidad, “la vanagloria destruye la comunidad, destruye la familia. Pensad, por ejemplo, en la rivalidad entre hermanos por la herencia del padre. Es algo que se produce todos los días. Pensad en la vanagloria, en aquellos que presumen de ser mejores que los demás
”.

Por el contrario, explicĂł el Papa, el cristiano debe seguir el ejemplo del Hijo de Dios, es decir, frente a la rivalidad y la vanagloria, debe “cultivar la gratuidad”. Esa expresiĂłn, cultivar la gratuidad, quiere decir hacer el bien si preocuparse de si los demĂĄs hacen lo mismo. De esa manera, mediante pequeños gestos, se construye la paz, se siembra unidad, se avanza por el camino de la concordia.

“Cuando leemos las noticias sobre la guerra, o sobre la hambruna en Yemen que afecta a los niños y que fruto de esas guerras
, pensamos: ‘estĂĄn lejos, pero pobres niños’. Y sin embargo, Âżpor quĂ© no tienen para comer?”.

En cambio, esa misma guerra “la tenemos en casa, en nuestras instituciones, esa rivalidad, la guerra, comienza ahĂ­. Y es precisamente ahĂ­ donde hay que hacer la paz: en la familia, en la parroquia, en las instituciones, en el lugar de trabajo, buscando siempre la unanimidad y la concordia y no por el interĂ©s propio”, concluyĂł el Papa.

Lectura comentada por el Papa Francisco:

Juan 6:37-40

37 Todo lo que me dé el Padre vendrå a mí, y al que venga a mí no lo echaré fuera;

38 porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.

39 Y esta es la voluntad del que me ha enviado; que no pierda nada de lo que Ă©l me ha dado, sino que lo resucite el Ășltimo dĂ­a.

40 Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que vea al Hijo y crea en Ă©l, tenga vida eterna y que yo le resucite el Ășltimo dĂ­a.»