Papa Francisco: Podemos ser pecadores arrepentidos o pecadores hipócritas

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI).- En la homilía de la Misa en Bologna, Italia, el Papa Francisco explicó que en la vida de cada uno, que no debe centrarse en las apariencias, existen dos caminos: ser pecadores arrepentidos o pecadores hipócritas.

AsĆ­ lo indicó el Santo Padre en la homilĆ­a de la Misa celebrada ante unas 40 mil personas en el estadio ā€œRenato Dall’Araā€ de Bologna, con la que concluyó su viaje apostólico a esta ciudad y a Cesena.

En su homilĆ­a, el Santo Padre comentó la parĆ”bola evangĆ©lica de los dos hermanos a los que su padre envió a trabajar a la viƱa. El primero contestó ā€œnoā€, pero despuĆ©s fue. El segundo contestó ā€œsĆ­ā€, y luego no fue a la viƱa.

ā€œEn el corazón del primero, despuĆ©s del ā€˜no’, resonaba la petición del padre. En el corazón del segundo, en cambio, a pesar del ā€˜sí’ inicial, la voz del padre habĆ­a quedado sepultadaā€, explicó.

En la parĆ”bola, ā€œla palabra clave es arrepentirse. Es el arrepentimiento el que permite no endurecerse, transformar el ā€˜no’ a Dios en ā€˜sí’, y el ā€˜sí’ al pecado en ā€˜no’ por amor al SeƱorā€.

ā€œLa voluntad del Padre, que cada dĆ­a delicadamente habla a nuestra conciencia, se cumple solo en forma de arrepentimiento y de conversión continuaā€.

En definitiva, dijo el Santo Padre, ā€œen la vida de cada uno hay dos caminos: ser pecadores arrepentidos o pecadores hipócritasā€.

ā€œAquĆ­ lo que cuenta no son los razonamientos que justifican o intentan salvar las apariencias, sino un corazón que avanza con el SeƱor, lucha cada dĆ­a, se arrepiente y vuelve a Ɖl. Porque el SeƱor busca puros de corazón, no puros ā€˜por fueraā€™ā€.

Otra forma de explicar esta parĆ”bola, dijo el Papa, es que JesĆŗs con ella hace elegir ā€œsi ser pecadores en camino, que permanecen en escucha al SeƱor y que cuando se caen se levantan, como el primer hijo; o, por el contrario, podemos ser pecadores recostados, siempre justificĆ”ndose y que solo hacen lo que les convieneā€.

A los cristianos de hoy, continuó el PontĆ­fice, esta parĆ”bola ā€œnos dice que no existe una vida cristiana hecha sobre la mesa, cientĆ­ficamente construida, donde basta con cumplir algunos preceptos para tranquilizar la concienciaā€.

ā€œLa vida cristiana es un camino humilde de conciencia nunca rĆ­gida, sino en relación con Dios, que sabe arrepentirse y confiarse a Ɖl en su pobreza, sin presumir nunca de bastarse a sĆ­ mismoā€.

ā€œAsĆ­ se supera la reedición actualizada de aquel mal antiguo denunciado por JesĆŗs en la parĆ”bola: la hipocresĆ­a, la doble vida, el clericalismo que se acompaƱa del legalismo, el desapego de la genteā€.

ā€œEsta parĆ”bola –continuó el Papa– JesĆŗs la dirige a algunos de los jefes religiosos del templo que se parecĆ­an al hijo de doble vida, mientras que la gente comĆŗn se comportaba con frecuencia como el otro hijoā€.

El PontĆ­fice se preguntó cuĆ”l era el problema de aquellos jefes del templo: ā€œde palabra, y con los demĆ”s, eran inflexibles custodios de las tradiciones humanas, incapaces de comprender que la vida hacia Dios es en camino y pide la humildad de abrirse, arrepentirse y recomenzarā€.

Estos jefes ā€œlo sabĆ­an y lo explicaban todo, de modo formalmente intachable, eran verdaderos intelectuales de la religión. Pero no tenĆ­an la humildad de escuchar, la valentĆ­a de interrogarse, la fuerza de arrepentirseā€.

Con ellos, JesĆŗs fue muy severo: ā€œles dice que incluso los publicanos les precedĆ­an en el Reino de Dios. Era una afirmación muy fuerte, porque los publicanos eran los corruptos traidores a la patriaā€.

Las tres ā€œPā€

La Palabra, el pan y los pobres son los tres puntos de referencia, las tres ā€œPā€, que el Papa Francisco tambiĆ©n quiso dejar a los fieles tras su viaje a Cesena y Bologna.

La primera ā€˜P’ es ā€œla Palabraā€, que es ā€œla brĆŗjula para caminar con humildad, para no perder el camino de Dios y caer en la mundanidadā€.

ā€œLa segunda –continuó Francisco– es ā€˜el Pan’, el Pan eucarĆ­stico, porque todo comienza a partir de la EucaristĆ­a. Es en la EucaristĆ­a donde se encuentra la Iglesia, en el Cuerpo de Cristo compartido entre los pecadores y los necesitadosā€.

Finalmente, la tercera ā€œPā€ seƱalada por el Papa ā€œes la de los Pobres. TodavĆ­a hoy a demasiadas personas les falta lo necesario. Pero hay tambiĆ©n tantos pobres de afecto, personas solas y pobres de Dios… En todos ellos encontramos a JesĆŗs, porque JesĆŗs en el mundo ha seguido la vida de la pobrezaā€.