El Papa Francisco pide tener compasión con los que sufren y no limitarse a sentir pena

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI).- Durante la Misa celebrada en la Casa Santa Marta, en el Vaticano, el pasado martes, el Papa Francisco subrayó que la compasión no es lo mismo que la pena, ā€œla compasión te implica con el que sufre, te remueve las entraƱas y te lleva a acercarte a esa personaā€.

ā€œLa compasión es un sentimiento que te implica, es un sentimiento del corazón, de las entraƱas, que te implica por completo. La compasión no es lo mismo que la pena, no es lo mismo que decir: ā€˜quĆ© pena, pobre gente’. No, no es lo mismoā€.

Por el contrario, ā€œla compasión hace que te impliques. Es un ā€˜compartir con’. Eso es la compasiónā€. El PontĆ­fice explicó que eso es lo que hace JesĆŗs en el Evangelio del dĆ­a, cuando camino de NaĆ­n, rodeado por una multitud que esperaba sus palabras, se encontró con el entierro de un niƱo. JesĆŗs, al ver a la madre, una mujer viuda, sintió lastima, se acercó al ataĆŗd y al tocarlo el niƱo resucitó.

ā€œEl SeƱor se implicó con aquella viuda, con aquel huĆ©rfano –observó Francisco–. Estaba rodeado por una multitud: ĀæPor quĆ© dedicarle el tiempo a aquella viuda, a aquel huĆ©rfano pudiendo hablar a toda una multitud? Podemos pensar que lo que le pasó a aquella viuda es la vida: ā€˜AsĆ­ es la vida, son tragedias que suceden…’. Ā”No! Para Ɖl era mĆ”s importante aquella viuda o aquel huĆ©rfano muerto que la multitud a la cual estaba hablando y que le seguĆ­a. ĀæPor quĆ©? Porque su corazón, sus entraƱas, se habĆ­an implicado. El SeƱor, con su compasión, se implicó en este caso. TenĆ­a compasiónā€.

La compasión tambiĆ©n exige acercarse al que sufre: ā€œacercarse y palpar la realidad. Tocar esa realidad. No limitarse a mirarla desde lo lejos. Primera palabra: ā€˜tuvo compasión’. Segunda palabra: ā€˜se acercó’. DespuĆ©s hace el milagro y no dice: ā€˜Hasta pronto, yo continĆŗo mi camino’. No. Toma en brazos al muchacho, Āæy quĆ© hace?: ā€˜Lo restituye a su madre’. ā€˜Restituir’, esa es la tercera palabra. JesĆŗs hace el milagro para restituir, para devolver a la persona a su lugar. Y eso es lo que hizo mediante la redención. Tuvo compasión, se acercó a nosotros en su hijo, y nos restituyó a todos la dignidad de los hijos de Dios. Nos ha rehecho a todosā€.

Con esta acción, JesĆŗs incita a que sus discĆ­pulos a que hagan lo mismo, que muestren esa compasión que exige acercarse al que sufre, implicarse en su sufrimiento. ā€œTantas veces miramos en los telediarios o en las portadas de los periódicos las tragedias que suceden en el mundo: ā€˜En aquel paĆ­s los niƱos padecen hambre, en aquel otro los niƱos son reclutados como soldados, en aquel otro las mujeres sufren la esclavitud, en aquel otro… Ā”CuĆ”nta calamidad! Pobre gente… ā€˜. Pero luego paso de pĆ”gina, o cambio de canal y me pongo una serie o la telenovela. Eso no es cristianoā€.

ā€œLa pregunta que debo hacerme al ver todas esas tragedias –concluyó el Papa– es: ā€˜ĀæSoy capaz de tener compasión? ĀæDe rezar? Cuando veo todas esas cosas que me llegan a casa a travĆ©s de los medios de comunicación… Āæse me remueven las entraƱas?ā€.

Evangelio comentado por el Papa Francisco:

Lucas 7, 11-17

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, y caminaban con él sus discípulos y mucho

gentĆ­o.

Cuando se acercaba a la puerta de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su

madre, que era viuda; y un gentƭo considerable de la ciudad la acompaƱaba.

Al verla el SeƱor, le dio lƔstima y le dijo:

«No llores».

Y acercÔndose al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo:

«”Muchacho, a ti te lo digo, levÔntate!».

El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre.

Todos, sobrecogidos de temor, daban gloria a Dios, diciendo:

«Un gran Profeta ha surgido entre nosotros», y «Dios ha visitado a su pueblo».

Este hecho se divulgó por toda Judea y por toda la comarca circundante.