Papa Francisco: Si pensamos que no necesitamos la ayuda de Dios somos unos hipócritas

31 Jul, 2025 | Sin categorĆ­a

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(ACI) El Papa Francisco invitó a ser ā€œconscienteā€ de que somos ā€œdĆ©biles, pecadoresā€ y sin el poder de Dios Ā«no podemos ir adelanteā€.

En la Misa que celebró en Santa Marta, el PontĆ­fice explicó que ā€œsomos de barroā€ porque ā€œes la potencia de Dios, la fuerza que salva, que cura, que nos pone en pieā€.

ā€œTodos nosotros somos vulnerables, frĆ”giles, dĆ©biles, y tenemos necesidad de ser curados. Y San Pablo lo dice: ‘somos atribulados, somos perseguidos, golpeados’, como manifestación de nuestra debilidad, de la debilidad de Pablo, manifestación del barro. Y esta es nuestra vulnerabilidadā€.

ā€œA veces buscamos cubrir la vulnerabilidad, que no se vea; o maquillarla, para que no se vea; o disimular… el mismo Pablo, al inicio de este capĆ­tulo dice: ā€˜Cuando he caĆ­do en el disimulo vergonzoso’. Los disimulos son vergonzosos, siempre. Son hipócritasā€, dijo el Papa.

En la homilĆ­a tambiĆ©n advirtió del peligro de creer ā€œser otra cosaā€ y pensar que ā€œno tenemos necesidad de sanar y de ser ayudadosā€. Y decimos: ā€˜no estoy hecho de barroā€ porque tengo ā€œun tesoro que es mĆ­oā€.

ā€œEste es el camino hacia la vanidad, la soberbia, la autorreferencialidad de aquellos que no sintiĆ©ndose barro buscan la salvación, la plenitud de sĆ­ mismos. Pero la potencia de Dios es aquella que nos salva porque nuestra vulnerabilidad Pablo la reconoce: ā€˜Somos atribulados, pero no aplastados’. No aplastados porque la potencia de Dios nos salva.

ā€œSomos puestos en apuros, pero no desesperamos. Hay algo de Dios que nos da esperanza. Somos perseguidos, pero no abandonados; golpeados, pero no aniquilados. Siempre existe esta relación entre el barro y la potencia, el barro y el tesoroā€.

ā€œTenemos un tesoro en vasos de barro. Pero la tentación es siempre la misma: cubrir, disimular, no creer que somos de barro. Esa es la hipocresĆ­a frente a nosotros mismosā€, aƱadió.

Francisco habló del sacramento de la Confesión ā€œcuando decimos los pecados como si fuese una lista de precios en el mercadoā€ pensando en ā€œblanquear un poco el barroā€ en lugar de aceptar la debilidad y avergonzarnos.

ā€œY la vergüenza, esa que se alarga en el corazón para que entre la potencia de Dios, la fuerza de Dios. La vergüenza de ser de barro y no ser un vaso de plata o de oro. De ser barro. Y si nosotros llegamos a este punto seremos felices. Seremos muy felices. El diĆ”logo entre la potencia de Dios y el barro: pensemos en el lavatorio de los pies, cuando JesĆŗs se acerca a Pedro y Pedro le dice: ā€˜No, a mĆ­ no SeƱor’. No habĆ­a entendido Pedro que era de barro, que tiene necesidad de la potencia del SeƱor para ser salvadoā€.