Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica comentado por Mons. Munilla | 4
Para conocer a Dios con la sola luz de la razón, el hombre encuentra muchas dificultades.
El hombre no puede entrar por sí mismo en la intimidad del misterio divino.
Por ello, Dios ha querido iluminarlo con su Revelación, no sólo acerca de las verdades que superan la comprensión humana, sino también sobre verdades religiosas y morales, que, aun siendo de por sí accesibles a la razón, de esta manera pueden ser conocidas por todos sin dificultad, con firme certeza y sin mezcla de error.


