Proclamar la Palabra en cada Misa es de vital importancia.
Para que nos sea revelado el mensaje que Dios tiene para cada uno de sus fieles, la Palabra debe de llegar nítida desde los oídos hasta el corazón.
Por eso, nos dice D. Ángel Nistal, sacerdote y liturgista, no se deben leer las lecturas de cualquier manera, sin una mínima preparación.
Todo influye y debe ser tenido en cuenta: desde el grado de fe del lector hasta la colocación de un micrófono pasando por la claridad de la voz, la entonación, la vocalización y el corazón que pongamos en la lectura.
En este nuevo capítulo de la serie ‘Desde la Liturgia’, D. Ángel insiste en los detalles necesarios para recuperar y cuidar la dimensión divina de la Liturgia.


