Transubstanciación significa la conversión de toda la sustancia del pan en la sustancia del Cuerpo de Cristo, y de toda la sustancia del vino en la sustancia de su Sangre. Esta conversión se opera en la plegaria eucarística en el momento de la consagración y habiendo durante la santa misa, mediante la eficacia de la palabra de Cristo y de la acción del Espíritu Santo.
Las características sensibles del plan y del vino, las «especies eucarísticas», permanecen inalteradas pero su naturaleza, el ser de esas sustancias, ha cambiado. Ahora son la presencia metafísica del Cuerpo y la Sangre de Cristo.
Escucha la catequesis de Mons. Munilla y recuérdalo cada vez que comulgas.


