La Eucaristía es el sacrificio mismo del Cuerpo y de la Sangre del Señor Jesús, que Él instituyó para perpetuar en los siglos, hasta su segunda venida, el sacrificio de la Cruz, confiando así a la Iglesia el memorial de su Muerte y Resurrección. De manera incruenta se actualiza la ofrenda del Hijo al Padre en la Cruz, y la aceptación del Padre de esa ofrenda en la Resurrección de su Hijo. Ese es el corazón de la Eucaristía.
Igual que se encomendó a María el cuidar de la Iglesia, la Iglesia ha recibido la encomienda de celebrar la Eucaristía, y cada vez que se celebra, se renueva la gracia de la redención para los cristianos.
La Eucaristía es también signo de unidad, vínculo de caridad y banquete pascual, en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la vida eterna.
Con monseñor José Ignacio Munilla, obispo de la diócesis de Orihuela-Alicante, nos formamos con el Compendio del Catecismo en el marco de la iniciación cristiana, en la que intervienen los diferentes sacramentos y donde la Eucaristía es la culminación, un adelanto de lo que te saciará para siempre.


