9 datos sobre el significado y el valor del pesebre en Navidad segĂșn el Papa Francisco

31 Jul, 2025 | Sin categorĂ­a

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(ACI) ÂżSabĂ­as que el Papa Francisco realizĂł una reflexiĂłn sobre el significado y valor del pesebre en Navidad? Esto lo hizo en su carta apostĂłlica Admirabile signum, que firmĂł el 1 de diciembre de 2019 en la localidad italiana de Greccio.

AquĂ­ los 9 datos sobre el significado y valor del pesebre en Navidad.

1. El pesebre es como un “Evangelio vivo”

El Papa Francisco recordĂł que la escenificaciĂłn del nacimiento de JesĂșs “es como un Evangelio vivo, que surge de las pĂĄginas de la Sagrada Escritura” para invitar a los hombres a “ponerse espiritualmente en camino, atraĂ­dos por la humildad de Aquel que se ha hecho hombre para encontrar a cada hombre”.

El evangelista Lucas narra que MarĂ­a “dio a luz a su hijo primogĂ©nito, lo envolviĂł en pañales y lo recostĂł en un pesebre, porque no habĂ­a sitio para ellos en la posada. JesĂșs fue colocado en un pesebre; palabra que procede del latĂ­n: praesepium”.

2. El origen del símbolo se remonta al tiempo de San Francisco

El Papa recordĂł que la historia de los pesebres de Navidad se remonta a dĂ­as posteriores al 29 de noviembre de 1223, cuando el Papa Honorio III aprobĂł la Regla franciscana a San Francisco de AsĂ­s en Roma.

“DespuĂ©s de su viaje a Tierra Santa, aquellas grutas le recordaban de manera especial el paisaje de BelĂ©n. Y es posible que el Poverello quedase impresionado en Roma, por los mosaicos de la BasĂ­lica de Santa MarĂ­a la Mayor que representan el nacimiento de JesĂșs, justo al lado del lugar donde se conservaban, segĂșn una antigua tradiciĂłn, las tablas del pesebre”, escribiĂł el Papa.

Las personas “mostraron frente a la escena de la Navidad una alegrĂ­a indescriptible, como nunca antes habĂ­an experimentado”. “DespuĂ©s el sacerdote, ante el Nacimiento, celebrĂł solemnemente la EucaristĂ­a, mostrando el vĂ­nculo entre la encarnaciĂłn del Hijo de Dios y la EucaristĂ­a. En aquella ocasiĂłn no habĂ­a figuras: el belĂ©n fue realizado y vivido por todos los presentes”.

3. El pesebre manifiesta la ternura de Dios

“¿Por quĂ© el belĂ©n suscita tanto asombro y nos conmueve?”, pregunta el Papa en su carta. SeñalĂł que eso no solo se debe a que “nos ayuda a revivir la historia que ocurriĂł en BelĂ©n”, sino que “manifiesta la ternura de Dios”, que siendo Creador del universo, “se abaja a nuestra pequeñez”.

TambiĂ©n señalĂł que el belĂ©n “es desde su origen franciscano una invitaciĂłn a ‘sentir’, a ‘tocar’ la pobreza que el Hijo de Dios eligiĂł para sĂ­ mismo en su encarnaciĂłn” y “una llamada a encontrarlo y servirlo con misericordia en los hermanos y hermanas mĂĄs necesitados”.

4. En el pesebre toda la creaciĂłn participa en la fiesta de la venida de JesĂșs

En Admirabile signum, el Papa Francisco repasa los elementos que componen el nacimiento que se arma en los hogares, como el cielo estrellado, los paisajes, los animales y los pastores. Estos, afirmó, recuerdan lo que habían anunciado los profetas: “Que toda la creación participa en la fiesta de la venida del Mesías”.

TambiĂ©n indicĂł que “los ĂĄngeles y la estrella son la señal de que tambiĂ©n nosotros estamos llamados a ponernos en camino para llegar a la gruta y adorar al Señor”; mientras que “los pastores se convierten en los primeros testigos de lo esencial, es decir, de la salvaciĂłn que se les ofrece”.

5. La figura de María y el misterio de su llamado

Sobre la imagen de la Virgen María, el Papa dijo: “María es una madre que contempla a su hijo y lo muestra a cuantos vienen a visitarlo. Su imagen hace pensar en el gran misterio que ha envuelto a esta joven cuando Dios ha llamado a la puerta de su corazón inmaculado”. “Vemos en ella a la Madre de Dios que no tiene a su Hijo solo para sí misma, sino que pide a todos que obedezcan a su palabra y la pongan en práctica”, agregó.

6. La figura San José como custodio de la familia

Luego, el PontĂ­fice afirma que “junto a MarĂ­a, en una actitud de protecciĂłn del Niño y de su madre, estĂĄ San JosĂ©â€, representado con el bastĂłn en la mano y, a veces, sosteniendo una lĂĄmpara.

“Él es el custodio que nunca se cansa de proteger a su familia” y que no duda en ponerse en camino ante la amenaza de Herodes. Fue el primer educador de JesĂșs niño y adolescente; “y como hombre justo confiĂł siempre en la voluntad de Dios y la puso en prĂĄctica”.

7. “El corazĂłn del pesebre comienza a palpitar cuando se coloca al Niño JesĂșs”

En su carta, el Papa Francisco afirma que el “corazĂłn del pesebre comienza a palpitar cuando, en Navidad, colocamos la imagen del Niño JesĂșs”, porque “Dios se presenta asĂ­, en un niño, para ser recibido en nuestros brazos”.

8. Los Reyes Magos nos recuerdan nuestra misión evangelizadora

El Papa tambiĂ©n recuerda que en la fiesta de la EpifanĂ­a estĂĄ la costumbre de colocar las tres figuras de los Reyes Magos que llegan de Oriente para contemplar al Niño y ofrecerle los dones de oro, incienso y mirra. Esta escena llama “a reflexionar sobre la responsabilidad que cada cristiano tiene de ser evangelizador”, señalĂł.

AdemĂĄs, los Magos, hombres sedientos de lo infinito, “enseñan que se puede comenzar desde muy lejos para llegar a Cristo”.

“No se dejan escandalizar por la pobreza del ambiente; no dudan en ponerse de rodillas y adorarlo. Ante Él comprenden que Dios, igual que regula con soberana sabiduría el curso de las estrellas, guía el curso de la historia, abajando a los poderosos y exaltando a los humildes. Y ciertamente, llegados a su país, habrán contado este encuentro sorprendente con el Mesías, inaugurando el viaje del Evangelio entre las gentes”, dijo el Papa.

9. El pesebre “habla del amor de Dios”

El Papa Francisco invita en su carta apostĂłlica a recordar cuando se era niño y se esperaba con impaciencia el tiempo para empezar a construir el belĂ©n. “Estos recuerdos nos llevan a tomar nuevamente conciencia del gran don que se nos ha dado al transmitirnos la fe; y al mismo tiempo nos hacen sentir el deber y la alegrĂ­a de transmitir a los hijos y a los nietos la misma experiencia”.

TambiĂ©n dijo que “no es importante cĂłmo se prepara el pesebre”, ya que “puede ser siempre igual o modificarse cada año”, porque “lo que cuenta es que este hable a nuestra vida”. “En cualquier lugar y de cualquier manera, el belĂ©n habla del amor de Dios, el Dios que se ha hecho niño para decirnos lo cerca que estĂĄ de todo ser humano, cualquiera que sea su condiciĂłn”, concluye el Santo Padre en Admirabile signum.

La carta completa puede leerse AQUÍ.