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No quiero ser número uno de nada, sólo quiero ir al Cielo y arañar almas| ‘La Verdad’ de Jaqui Lin

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Jaqui Lin nos habla de «la historia de amor más increíble que jamás he vivido».

Esta joven cantante y artista católica ha recorrido un súper interesante camino de crecimiento personal y espiritual (con todas sus maravillas, sus renuncias, exigencias, altibajos y regalos) hasta el momento de su vida actual por el que no puede más que cantar ‘Gloria a Dios’.

Hasta el ‘boom’ tras su participación en un talent de máxima audiencia (Factor X), el viaje de Jaqui Lin es sorprendente.

Ahora empieza a ser muy popular con sus canciones, historias sencillas inspiradas en su propia experiencia de fe y vida, sin complicaciones pero tan contundentes que resulta muy difícil no seguirle el ritmo, da igual si quien escucha es creyente o no.

Y ella lo tiene claro: dócil a la voz de Dios, no quiere ser número uno de nada, solo llegar al Cielo y, mientras tanto, «arañar» tantas almas como pueda con sus composiciones y con su voz.

Para Jaqui Lin (Jaqueline) lo que de verdad importa es cómo Dios ha ido obrando en su vida, cómo le ha dibujado un itinerario, pausado, lleno de caricias y de señales, sin estridencias, hasta revelarle lo que tenía pensado para ella: “arañar almas” a través del don de la fe y el don de la voz.

Recuerda una infancia feliz, en una familia creyente aunque no practicante, y «con un mundo interior muy rico».

Nos cuenta cómo siempre ha sentido que Dios le pedía ser de una forma concreta. Rezaba muy profundo por las noches un Padrenuestro mirando desde su litera a las estrellas pegadas al techo de la habitación

Desde su Primera Comunión le acompaña una alianza que, incomprensiblemente, nunca ha perdido aunque le va bastante grande (somos testigos), mínimo dos tallas.

Jaqui quedó impactada por el testimonio de conversión y compromiso del famoso actor ydirector de cine Eduardo Verástegui. Ella cuidaba su pureza y tenía su relación con Dios, pero  vivía rodeada de gente no creyente… Y pensó: «Wow, no estoy sola en esta historia!»

Mucha sed de más 

Poco después sintió la necesidad de ir a la Fuente. Quiso una Biblia y se dejó atrapar por la lectura del Nuevo  Testamento.

Siguió caminando y fue entrando de lleno (siempre dulcemente, poco a poco) en el misterio de los Sacramentos, de la oración, de la Adoración, del santo rosario.

Un cambio de rumbo y mucha paz 

Jaqui se considera siempre responsable, trabajadora, constante y atenta a los demás y, en particular, sensible a las injusticias y al corazón de los más débiles.

Confiesa entre risas que nunca le ha gustado estudiar, pero no ha dejado de hacer lo que debía hacer en cada momento.

De siempre también ha sido capaz de ser feliz con muy poco, porque puede ver la belleza en los más pequeños detalles.

Un día de forma casual, Jaqui Lin descubrió que tenía un don. Con su voz podía hacer cosas que sus hermanas no eran capaces de hacer.

La grandeza del Señor y sus tiempos

Entre estudios, formación, tiempos de  silencio y conversación con Dios, Jaqui empezó a hacer cambios progresivos en su vida para sentirse más en sintonía con el Señor. “Cuidar todos los sentidos me ha hecho llegar a sentirme más libre y más sana”, dice la joven cantante.

El poder arrollador y sanador de la Confesión llegaría a conocerlo Jaqui Lin de forma insospechada en Medjugorje.

Le habían regalado un viaje por su cumpleaños en pleno Festival de la Juventud y, entre 40.000 almas que peregrinaban en aquel lugar, con filas interminables para confesar, ella pudo vivir un encuentro casi sobrenatural, ajenos al mundo, intercambiando secretos y lágrimas del corazón, con un fraile franciscano un poco como el Padre Pío.

Tenía el don de leer en las almas

“Lo que ocurrió allí no se puede explicar con palabras”, dice Jaqui Lin emocionada solo con recordarlo. Aquel fraile le dijo que ella tenía “el poder de arañar almas”, pero para poder emprender la misión, antes se le exigía una renuncia.

Cuando regresó de Medjugorje, tocaba ponerse a hacer los deberes. Pero sobrevino un año duro, sin motivación, sin inspiración.

Había que terminar de sanar alguna herida.  Al final volvió la luz, y en su corazón floreció una ilusión muy clara y determinante para su futuro.

Por dónde empezar? «Mirando al Cielo» 

A los 25 años se lanzó a la aventura de producir su primer disco. Jaqui no tenía ni idea de por dónde empezar. Así que, otra vez, el Señor le iría poniendo pistas por el camino. “Mirando al cielo” vería la luz 3 años después.

Ese trabajo es reflejo del aprendizaje de Jaqui Lin, fruto de sus descubrimientos, de su esfuerzo, de su docilidad y del proceso que le ha llevado a una amistad muy especial con Dios.

Entrar en un talent con un Padre Nuestro… ¿no es un milagro?

La historia de Amor más increíble, como ella dice. Jaqui es la primera sorprendida con “la grandeza del Señor y sus tiempos”. Él “nos pide cosas sencillas y concretas”.

Con 30 años, en su camino se cruzó un Factor X con el que no contaba.

Cuando le propusieron presentarse a este conocido talent (concurso de talentos), pensaba que esa llamada no era para ella.

Estaba en un momento de su vida tranquila, componiendo, compartiendo poco a poco con cada vez más gente sus canciones.

Tal vez una tormenta ¿en medio de la calma?

Pero entonces también pasó algo determinante. “Sentí que me decía: es momento de que esto salga a la luz y toques corazones” dice Jaqui Lin.

Superó el casting entre más de 5.000 aspirantes con tres temas: Aleluya’,’ Salmo 23′ y un tema compuesto por ella:  “Dónde estarás”.

Jaqui sabía de sobra que se presentaba a un programa de televisión de máxima audiencia (y poco católica) con una propuesta muy arriesgada: hablar de lo que significa Dios en su vida.

Una sorpresa mayúscula. Se habían quedado «hipnotizados»

En el breve tiempo que estuvo dentro de la competición y con sus audiciones, Jaqui Lin pudo ser testigo de cómo se coreaban sus canciones, incluido el Padre Nuestro en el tema ‘Dónde estarás’ y el pegadizo estribillo de ‘Gloria a Dios’.

Jaqui dice que el Espíritu Santo está siempre en el proceso creativo de sus canciones. “Me ha susurrado una fórmula mágica”, asegura.

En este momento, lo que ella pretende es sólo que todos se pregunten ‘Dónde estarás’, que griten ‘Gloria a Dios’ y que vivan ‘La Verdad’.

Por eso ahora, sigue cantando y componiendo para arañar todas las almas que pueda, «sobre todo las más necesitadas».

Así es Jaqui Lin, y así nos lo ha contado.

 

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