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¿Por qué el futuro de la civilización depende de la religión verdadera?

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El escritor, teólogo y apologista católico converso estadounidense Scott Hahn aborda en su último libro cómo la Iglesia y la religión pueden reconstruir a la persona, la familia y la sociedad tras la crisis de Occidente. ¿Es la religión un derecho que nos otorga el estado? ¿Es un opio para las masas? ¿Es algo privado y sin papel en la esfera pública?

“Es justo y necesario” (It Is Right and Just: Why the Future of Civilization Depends on True Religion) es el título de su reciente trabajo junto a Brandon McGinley, escritor y conferenciante ubicado en Pittsburgh, Pennsylvania. En este libro ambos desafían el concepto de la religión y su papel en la sociedad, empezando porque sea un asunto d carácter meramente privado. Al contrario de lo que dicen los comentaristas políticos y los activistas, la religión no solo es relevante para la justicia y la ley, sino que es necesaria para que la civilización prospere.

En la obra argumentan que para responder preguntas sobre libertad religiosa, justicia y paz, primero debemos rechazar la idea perpetuada por la cultura secular-liberal: que la religión es un asunto privado.

Para Scott Hahn, bendecir la mesa, afirmar que un hombre o una mujer lo serán toda la vida o incluso la misma fe son hechos cada vez más perseguidos. Para el autor, el “matrimonio” homosexual es un claro ejemplo que lo ilustra. Esta corriente comenzó como “una idea radical sin apenas seguidores” y ha sido únicamente “gracias a un uso abusivo del poder” y al rechazo social del verdadero matrimonio que ese “concepto” se pudo consolidar rápidamente.

De la misma forma, “la noción más común acerca del matrimonio era que atañía sobre todo a la convivencia y satisfacción mutua, sin relación con los hijos y, por supuesto, sin nada que ver con una promesa sacramental realizada ante Dios”. Para Hahn, el camino hacia la ideología de género, el “poliamor” o incluso a los casamientos con uno mismo estaba servido, y todo “comenzó con la insistencia en crear una realidad religiosa propia” al margen de lo divino.

A lo largo de su nueva publicación, ofrece algunas claves de cómo la Iglesia y la religión pueden contribuir a superar la crisis de Occidente y los problemas de hoy:

1. La religión, antídoto contra la “esquizofrenia” que generan los “ídolos” que impiden “el fin para el que fuimos creados, estar en paz con nosotros, con la comunidad y con Dios”. Para los autores, “la religión será la que reconozca y manifieste esa integridad en nuestras vidas”.

2. Genera paz y justicia a través de la familia. Las únicas relaciones que fomenta la cultura dominante “son las que se dan entre ídolos: negociación, suspicacias y rivalidades en las que solo puede ganar uno”. Sin embargo, “en el espíritu de la verdadera religión, por el contrario, la familia imita a la Trinidad y participa de ella”. Esto supone “tratar a los demás como portadores de la imagen de Dios y no como unidades que compiten por los recursos y el cariño”, pero también “dejar de lado los beneficios y las preferencias personales a favor del bien de los demás y de toda la familia”.

3. Es una argamasa que aúna sin uniformar. Hahn asegura que, tras la separación del orden político de la verdad religiosa, es imposible rechazar las fuerzas que desintegran la sociedad permaneciendo al margen de la fe. “No es Cristo el que cause la división, sino el rechazo de la gracia”, explica. “Esa misma capacidad de elegir a Cristo también implica la no elegir ninguna”. Esta última “también significa elegir contra Él”, y ese es el gran objetivo del secularismo.

Scott asegura que “sin la misa, y por tanto sin Cristo, acabaremos por abandonar la posibilidad de vivir juntos, seremos incapaces de concebir una realidad social fuera del individuo y el resultado será la desconfianza, la soledad y la falta de amistad”. “La civilización necesita Amor, porque sin él será barbarie”, añade el escritor y teólogo. En opinión del autor, además, “la intercesión de los santos y los ángeles nos sigue sosteniendo y solo Dios sabe cuánto peor sería esta crisis sin su auxilio”, ha dicho Scott Hahn.

Puedes leer completo el artículo original de José María Carrera publicado en Religión en Libertad haciendo clic aquí.

El libro “Es justo y necesario” ha sido publicado por Editorial Palabra

Sobre los autores:

  • Scott Hahn es profesor de Teología y Sagrada Escritura en la Franciscan University of Steubenville (Ohio), y fue nombrado por el Papa Benedicto XVI catedrático de Teología Bíblica y Proclamación Litúrgica del Saint Vincent Seminary (en Latrobe, Pennsylvania).
  • Brandon McGinley graduado por la universidad de Princeton, es un escritor y orador católico que vive en Pittsburgh, Pensilvania. Sus colaboraciones han aparecido en el Washington Post, First Things, The Catholic Herald, Plough y The Lamp, entre otros lugares.

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